El presidente de Mozambique Filipe Nyusi estimó el lunes que el balance del ciclón Idai, que afectó también al vecino Zimbabue, podría superar los 1.000 muertos después de que la tormenta barriera las provincias centrales.
Más del 90% de la ciudad portuaria de Beira, en el centro de Mozambique y de medio millón de habitantes, quedó dañada o destruida por el ciclón tropical Idai, dijo el lunes la Cruz Roja.
Beira se ha visto muy afectada por el ciclón, que cortó la electricidad, obligó a cerrar el aeropuerto y el acceso por ruta a la ciudad de 500.000 habitantes, según la Federación Internacional de Sociedades de la Cruz Roja y de la Media Luna Roja.
El Ciclón Idai llegó a Beira el jueves y avanzó tierra adentro hacia el oeste dejando intensas lluvias y vientos en Zimbabue y Malawi.
Se confirmaron ya más de 215 fallecidos, cientos más están desaparecidos y más de 1.5 millones se han visto afectadas por la vasta destrucción y las inundaciones que causó. No obstante, se teme que el número total de víctimas sobrepase la cifra de mil.
Según la jefa regional del Programa Mundial de Alimentos (PMA), Lola Castro, las lluvias provocadas por el ciclón han provocado inundaciones de hasta seis metros y una “increíble devastación” en una amplia zona. El río Buzi se ha desbordado, matando a cientos de personas, y existe el riesgo de que haya más inundaciones en las cuentas de los ríos Buzi, Pungoe y Save en las próximas 72 horas, ha precisado.
Hay un “océano” en la tierra que aísla por completo muchos pueblos, dijo a la AFP una cooperante que no quiso identificarse. Las operaciones de rescate son complicadas por la falta de helicópteros.
En Mozambique, los daños en Beira, ciudad de medio millón de habitantes, son “enormes y aterradores”, advirtió la Federación Internacional de la Cruz Roja y de la Media Luna Roja (FICR), que participa en las primeras operaciones de rescate. Un “90% de Beira y sus alrededores fue dañado o destruido”, agregó en un comunicado.
El lunes, las calles de la ciudad estaban repletas de árboles arrancados, vidrios rotos y chapas dobladas, constató AFP. “Salvamos a los que podemos y los demás morirán”, advirtió Ian Scher, presidente de la organización sudafricana Rescue SA desde Beira. “Tenemos que tomar decisiones difíciles. A veces solo se pueden salvar a dos personas de cada cinco. A veces les dejamos comida y vamos a socorrer a otras persona que está en mayor peligro”, explicó.
En la región, casi 10.000 personas están afectadas, 873 viviendas fueron destrozadas así como 24 hospitales y 267 aulas escolares se inundaron, según balance del lunes de la autoridad mozambiqueña de gestión de desastres.
Las autoridades temen sin embargo que el balance sea peor, a medida que avancen las operaciones de rescate.
En Mozambique, “varias represas cedieron o alcanzaron su nivel máximo”, alertó Emma Beaty de la organización no gubernamental Oxfam.
Los equipos de rescate se concentraban el lunes en la ciudad de Chimanimani (este), en donde una escuela fue parcialmente destruida por un deslizamiento de tierra que dejó al menos tres muertos.
“Los maestros y el personal administrativo de la escuela hacen lo posible para asegurarse de que los niños regresen sanos y salvos” a casa, dijo un padre. “Pero la situación empeora”, agregó, mientras que la lluvia seguía cayendo en esta región fronteriza con Mozambique, en donde muchos puentes fueron arrastrados por el agua.
“Nuestra nación está profundamente enlutada”, declaró. “Me dicen que no terminó. El Ejército hace todo lo que puede para llegar hasta las familias afectadas”, aseguró.
La asociación médica de Zimbabue (Zima) lanzó un llamado a voluntarios para ayudar a los siniestrados y pidió donación de alimentos, agua, gas, ropa, frazadas o carpas.
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