La pesquisa fue ordenada por el presidente Donald Trump, y resulta de la preocupación por presuntas “acciones de Brasil contra empresas estadounidenses de redes sociales”, además de otras prácticas que perjudican a compañías, empleados, agricultores e innovadores tecnológicos en Estados Unidos.
El representante comercial Jamieson Greer explicó que, tras consultar con diferentes agencias del gobierno y el Congreso, se concluyó que las barreras arancelarias y no arancelarias impuestas por Brasil “requieren una investigación exhaustiva y posiblemente una acción de respuesta”.
El objetivo principal de la investigación es determinar si las políticas y acciones del gobierno brasileño relacionadas con el comercio digital, servicios de pago electrónico, aranceles preferenciales y desleales, así como aspectos vinculados a la protección de la propiedad intelectual, el acceso al mercado del etanol, la lucha contra la corrupción, la deforestación ilegal y la protección del medio ambiente, son irrazonables o discriminatorias y si imponen cargas o restricciones al comercio de Estados Unidos.
Este paso se enmarca en un contexto de creciente tensión comercial entre ambos países, con posibles repercusiones en las relaciones bilaterales y en la economía global. La resolución de esta investigación determinará si Washington toma medidas adicionales para proteger a sus intereses económicos frente a Brasil.
Con información de Noticias Argentinas
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