La misión, parte del experimento MISSE (Materials International Space Station Experiment) de la NASA, apunta a evaluar la resiliencia de estos semiconductores fotónicos dentro de la Estación Espacial Internacional. Los chips fueron transportados a bordo de la nave HTV-XI de la agencia japonesa JAXA.
Según explicó el profesor Volker J. Sorger, encargado del proyecto, este ensayo “representa una validación sin precedentes de la computación fotónica en el espacio” y permitirá sentar las bases de sistemas de alto rendimiento y energía eficiente, aptos para satélites, naves autónomas y futuras misiones de exploración.
Los dispositivos diseñados están siendo sometidos a radiación, átomos oxigenados y condiciones propias del entorno orbital, factores que normalmente degradan los semiconductores comunes. Los datos generados servirán para evaluar su viabilidad en aplicaciones aeroespaciales y de defensa.
Este desarrollo adquiere relevancia en un momento donde la computación cuántica, la inteligencia artificial y la miniaturización de hardware se transforman en piezas clave de la competitividad tecnológica. Gracias a esta prueba, se espera avanzar en un nuevo estándar de chips que puedan operar fuera de la Tierra sin perder eficiencia ni confiabilidad.
Con información de Cadena 3
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