Este martes a las 16, el Instituto Nacional de Estadística y Censos dará a conocer el Índice de Precios al Consumidor (IPC) correspondiente a enero, en un contexto atravesado por la reciente salida de Marco Lavagna y la postergación del nuevo índice actualizado para medir la inflación.
Según proyecciones de analistas privados, la inflación mensual se ubicaría por encima del 2,5%. En la misma línea se expresó el Gobierno nacional, que anticipa un registro cercano al de diciembre, cuando el IPC fue del 2,8%. “No creo que enero sea mucho más bajo que diciembre, seguramente esté en torno al 2,5%”, sostuvo días atrás el ministro de Economía, Luis Caputo.
El pronóstico más optimista surgió del Relevamiento de Expectativas de Mercado (REM), que proyectó una inflación del 2,4% para enero. Ese mismo porcentaje fue estimado por la consultora Equilibra, lo que implicaría una baja de 0,4 puntos porcentuales respecto del mes previo. En ambos casos, los informes coincidieron en que el rubro Alimentos y bebidas no alcohólicas tendría la mayor incidencia en el resultado final.
Otras consultoras anticiparon una desaceleración moderada. Libertad y Progreso estimó una inflación del 2,6% mensual y señaló que, con ese registro, la variación interanual se ubicaría en torno al 32,1%, uno de los valores más bajos de los últimos casi dos años. De acuerdo con su análisis, el incremento estuvo impulsado principalmente por subas en carnes, pescados y productos estacionales como verduras y legumbres.
El dato que difundirá el INDEC será seguido de cerca por el mercado y por el Gobierno, no solo por su impacto en la economía cotidiana, sino también por el debate abierto en torno a la metodología de medición de la inflación y los cambios pendientes dentro del organismo estadístico.
