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La suba sostenida de los combustibles volvió a encender la alarma en el sector yerbatero de Misiones. En un contexto de recesión nacional y desregulación, los productores advierten que los costos se dispararon a tal punto que hoy necesitan destinar el ingreso de 40 kilos de hoja verde para comprar apenas un litro de gasoil.

La actividad yerbatera, una de las principales economías regionales de la provincia, depende de manera directa del uso de maquinaria agrícola, transporte y logística. Por eso, cada incremento en el precio del combustible impacta de lleno sobre toda la cadena productiva y reduce aún más la rentabilidad de miles de familias que viven de esta actividad.

Días atrás, el ministro del Agro de Misiones, Facundo López Sartori, advirtió sobre la delicada situación que atraviesan los productores. Señaló que las 13.500 familias que producen yerba mate deberían estar recibiendo 700 pesos por kilo de hoja verde, pero que en la actualidad se paga entre 180 y 220 pesos. Según planteó, no solo no hay ganancias, sino que directamente no se alcanzan a cubrir los costos de producción.

En esa misma línea, remarcó que cuando se habla de desregulación en la yerba mate hay que tener presente que detrás del sector hay 13.500 familias productoras afectadas. También subrayó que, aunque se trata de un símbolo nacional, los productores yerbateros atraviesan uno de sus momentos más difíciles.

De acuerdo con cifras relevadas en distintos puntos de Misiones, los secaderos están ofreciendo actualmente cerca de 210 pesos por kilo de hoja verde al contado. Sin embargo, ese monto se reduce considerablemente antes de llegar al bolsillo del productor. Por corresponsabilidad gremial se descuentan 41,92 pesos, mientras que los costos de cosecha, entre tarefa y flete, oscilan entre 110 y 120 pesos por kilo.

Con esa estructura de costos, el margen real que le queda al productor ronda apenas los 48 pesos por kilo de hoja verde. Si se toma en cuenta que el litro de gasoil cuesta alrededor de 2.000 pesos y que ese valor siguió subiendo en las últimas semanas, el resultado es contundente: hacen falta unos 40 kilos de hoja verde para cubrir solo un litro de combustible.

La comparación histórica también refleja el deterioro. Hace cinco años, con 2,7 kilos de hoja verde alcanzaba para comprar un litro de gasoil. Hoy, la relación cambió de manera drástica y expone la pérdida de poder de compra del productor dentro de la cadena yerbatera.

La presión sobre el sector también fue reflejada por un informe de Coninagro, que analizó el poder de compra de distintas economías regionales frente a insumos estratégicos como combustibles, fletes, herbicidas y maquinaria. En el caso de la yerba mate, el estudio remarca la fragilidad creciente de una actividad clave para Misiones.

Entre los datos relevados, se destaca que antes se necesitaban entre 0,7 y 1,3 toneladas de yerba para cubrir el salario de un trabajador rural, mientras que hoy se requieren unas 2,3 toneladas. Además, el sector primario perdió cerca del 40 por ciento de su capacidad de compra en términos reales durante los últimos cinco años, lo que achica aún más el margen para reinvertir y sostener la producción.

A este escenario se sumaron nuevos aumentos en los combustibles durante el fin de semana largo. En Posadas, por ejemplo, el litro de nafta Premium llegó a 2.292 pesos en estaciones de servicio de Axion, mientras que la opción regular se ubicó en 2.080 pesos. En tanto, la Quantium Diésel X10 subió a 2.383 pesos y el diésel común pasó a costar 2.202 pesos.

Con este panorama, la crisis yerbatera ya no aparece como un problema coyuntural sino estructural. La combinación entre precios deprimidos para la hoja verde y costos cada vez más altos amenaza con profundizar el deterioro de una economía regional central para Misiones, de la que dependen de manera directa miles de familias productoras.


Con información de Canal Doce Misiones.

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