El consultor político señaló que la inversión extranjera directa cayó 73,1% durante 2025 y advirtió que la automatización amenaza puestos de trabajo tradicionales. Frente al escenario, reclamó diálogo entre sindicatos, empresarios, partidos políticos y otros actores.
Jaime Durán Barba advirtió sobre dos factores que, a su entender, pueden profundizar los problemas del mercado laboral argentino: la fuerte caída de la inversión extranjera directa y el avance acelerado de tecnologías capaces de reemplazar tareas que actualmente realizan trabajadores.
El consultor tomó como referencia datos de la Comisión Económica para América Latina y el Caribe (Cepal), según los cuales la llegada de inversión extranjera directa a la Argentina registró una caída del 73,1% durante 2025.
Para Durán Barba, la afinidad política o ideológica de un gobierno con determinados sectores internacionales no garantiza por sí misma la llegada de capitales. “Las inversiones no tienen ideología, pero buscan estabilidad”, sostuvo.
En su análisis, vinculó el problema con la falta de previsibilidad y el nivel de confrontación política del país. También cuestionó la estrategia de polarización impulsada por el presidente Javier Milei al considerar que puede convertirse en un obstáculo para generar las condiciones que buscan los inversores.
A esa situación económica sumó una transformación que excede a la Argentina: la incorporación de inteligencia artificial, robótica y sistemas autónomos en distintas actividades productivas y de servicios.
El consultor advirtió que la automatización puede eliminar puestos tradicionales y obligar a una reconversión laboral mucho más rápida que la experimentada durante anteriores transformaciones industriales.
Ante ese escenario, Durán Barba planteó que la respuesta no debería quedar exclusivamente en manos del Estado o de las empresas. “Es indispensable que los sindicatos, los empresarios, los partidos y otros actores dialoguen”, afirmó.
La transformación tecnológica es también uno de los ejes de “¿Qué nos pasó?”, el nuevo ensayo que escribió junto a Santiago Nieto, donde ambos analizan los cambios que atraviesan las estructuras políticas y sociales y el temor frente al desempleo provocado por las nuevas tecnologías.
Durán Barba sostuvo que enfrentar ese proceso requerirá abandonar parte de la confrontación política y construir acuerdos capaces de ordenar la transición. En ese sentido, reclamó un liderazgo “que convoque a un diálogo amplio” y permita discutir cómo incorporar las nuevas tecnologías reduciendo su impacto negativo sobre el empleo.