Misiones

Los números que contradicen el relato de que Misiones es una provincia antiempresa

Chaco, Corrientes y Misiones perdieron alrededor del 10% de sus empleadores desde fines de 2023, pese a tener gobiernos y sistemas tributarios diferentes. Los datos oficiales ponen en cuestión la explicación que atribuye la crisis empresarial misionera exclusivamente a los impuestos provinciales.

La caída de empresas en Misiones suele utilizarse como argumento para presentar a la provincia como un territorio hostil a la actividad privada. Sin embargo, las estadísticas nacionales muestran que Chaco y Corrientes sufrieron prácticamente el mismo retroceso empresarial durante los últimos dos años, aunque tienen administraciones políticas y regímenes impositivos distintos.

Según los registros de la Superintendencia de Riesgos del Trabajo (SRT), entre diciembre de 2023 y enero de 2026 la cantidad de empleadores registrados disminuyó un 9,9% en Misiones, un 10,9% en Chaco y un 9,8% en Corrientes.

La comparación expone una contradicción en el discurso que responsabiliza exclusivamente a la política tributaria de Misiones por el cierre de empresas: provincias vecinas, con otras gestiones gubernamentales, registraron pérdidas prácticamente idénticas.

Tres provincias, gobiernos diferentes y la misma crisis

La tendencia también aparece en el empleo asalariado privado registrado.

De acuerdo con las estadísticas del Sistema Integrado Previsional Argentino (SIPA), entre noviembre de 2023 y noviembre de 2025 Misiones perdió un 8,8% de sus puestos de trabajo privados formales. Chaco registró una caída del 8,4%, Formosa del 11,2% y Corrientes del 3,7%.

En el mismo período, el promedio nacional retrocedió un 3,1%.

Los datos muestran que la contracción del empleo alcanzó a toda la región y que, en varias provincias del Nordeste, fue considerablemente superior al promedio argentino.

La evolución histórica incorpora otra evidencia: entre noviembre de 2009 y noviembre de 2023, el empleo asalariado privado creció un 24,1% en Misiones, frente al 13,8% nacional.

Incluso entre 2019 y 2023, la provincia registró una expansión del 8,7%, superior al 5,9% del conjunto del país.

El mismo esquema tributario provincial que hoy recibe cuestionamientos coexistió durante años con un crecimiento del empleo privado superior al promedio nacional.

El factor económico que comparten las tres provincias

La crisis empresarial del Nordeste coincide con una contracción de la inversión pública nacional, mayores dificultades de financiamiento y problemas de actividad en sectores vinculados al consumo y la construcción.

Según la Oficina de Presupuesto del Congreso, la inversión pública nacional ejecutada cayó un 75,1% real durante 2024 respecto del año anterior.

Misiones, Chaco y Corrientes también comparten dificultades estructurales vinculadas con los costos logísticos, las distancias respecto de los principales mercados y la dependencia de actividades económicas regionales.

Esto no significa que los impuestos provinciales sean irrelevantes. En Misiones persisten reclamos empresariales por Ingresos Brutos, saldos a favor, costos energéticos y cargas administrativas.

Pero esos problemas no explican por sí solos por qué tres provincias distintas perdieron prácticamente uno de cada diez empleadores durante el mismo período.

Los números no permiten sostener que Misiones haya sufrido un deterioro empresarial excepcional frente a sus vecinos. La comparación regional cuestiona el relato que presenta su crisis como una consecuencia exclusiva de decisiones del Gobierno provincial, aunque no demuestra por sí sola las causas de cada cierre ni las intenciones políticas de quienes sostienen esa interpretación.


Con datos de la Superintendencia de Riesgos del Trabajo, SIPA, Observatorio de Empleo y Dinámica Empresarial y Oficina de Presupuesto del Congreso, según las series citadas en el informe.

 

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