Es el candidato que viene de afuera de la política de Posadas, en tiempos de outsiders de la política. Quizá esa sea una de las razones por la que las encuestas arrojan que será el más votado, de la Renovación al menos.

#Juntos es el nombre del sublema y no se le achica a nada. Fue el rey de la noche, quebró, se levantó y hoy se introduce en la política. Dice que hace y que sino, tiene el teléfono de quien. Con su bandera del diálogo a la hora de hacer campaña habló con cientos de vecinos de la capital misionera durante el último mes y medio.  Y si gana, quiere la presidencia del Honorable Concejo Deliberante.

– ¿Te imaginas cuidándote la voz para ir al Concejo a pedir una moción?
Y mira… A mí el formato protocolar no me va. No es lo mismo que cuando iba como movilero a hacerle la nota a algún concejal.  Pero si, habrá que adaptarse “puedo pedir la palabra Sr. Presidente”. Quizá los demás me tengan que pedir la palabra a mí (bromea).

– No es una locura pensar que de ser el más votado, termines siendo elegido presidente…
¡Ojalá! Para definitivamente lograr lo que nosotros queremos, que fue la decisión que tomamos hace 3 meses. De encabezar un sublema, con gente que viene de afuera de la política. Yo respeto un montón a la gente que hace política, al militante. Una ciudad tan grande, sin militancia no la podes laburar. Para mí está la militancia, las redes sociales y el candidato; y dentro de ese candidato están los catorce del sublema. Por eso el #Juntos que lo pusimos con Carlos (Rovira), que lo definimos muy en privado.

– ¿Te juntaste con (Carlos) Rovira? 
-Si, fue la única persona con la que hablé, con quien tomamos la decisión de mi candidatura. Yo hace un tiempo atrás le había propuesto trabajar en política y él me dijo «Bueno Marito, bueno Marito». Y ese ‘bueno Marito’ terminó siendo ahora la candidatura.

– ¿Te imaginabas que si? ¿Qué te iba a dar cabida? 
En un momento yo pensé que ya había pasado el tiempo de Marito. Y ahora con la gente en la calle, con Marito en la calle, con los carteles en la calle me doy cuenta que es el momento justo.

– Como fue ese encuentro con Rovira
Por una impronta mía. Yo pasé música en el 15 de su hija y le agradecí a él, a su señora, y a su familia y le dije: «Bueno Carlos, gracias ojalá algún día te acuerdes de que yo quiero ser tu candidato».

– Cuando brindaste a fin de año ¿Te imaginabas esto?
No, no y no. Te digo más: hasta el 7 de junio yo no me imaginaba nada de esto. Hasta que me di cuenta de que podía ser la gran oportunidad. Yo soy una persona muy histérica del día a día, de ir para adelante, de la prolijidad, del orden y me doy cuenta que hay un sector que está quieto en una ciudad que crece mucho. Y yo creo que con cosas, no muy locas, sino más claras, más directas, más de vecino, más de cultura se pueden hacer cosas interesantes.

– ¿Crees que eso es lo que la gente está esperando?
¿Sabes lo que necesita la gente? Que yo me doy cuenta ahora, yendo a la tarde por las casas, o a la mañana recorriendo varios sectores. La gente quiere que vos le mires a la cara. Quiere que vos le hables, que le digas «Hola, ¿Cómo andas loco?». El otro día me encontré con una señora, muy dura su vida. Yo había hecho el informe del hijo de ella, cuando se mató en un accidente de motos. Hoy ella tiene cuatro hijos-nietos, su hijo se mató contra un taxi que pasó en rojo en Trincheras y Francisco de Haro. Murió el pibe y ella se hizo cargo de sus hijos también; pasó a ser abuela mamá. Cuando estaba por llorar la mujer, le puse las manos en los hombros y sentí que la mujer se estaba derritiendo y yo me estaba muriendo, no sabés que decirle. Y me salió de adentro: «llego a casa, agarro los placares de mi hijo te doy la ropa que mis hijos no usan». Ella tiene hijos de las edades de mi hijo. Y ese amor que por ahí recibe la gente de uno que, hoy, es candidato, es lo que se perdió. A mi hace mucho no viene un candidato que me dice «Marito, me vas a votar?» Y yo hoy hago eso con la gente. Lo mío es sinceridad, es humano. El otro día hablaba con el Gobernador (Passalacqua), en el Móvil Fest, donde miramos el partido ahí en la Costanera y en un momento me dijo: «Recibí muchos elogios para vos, por lo que estás pensando a futuro. Buenísimo, te felicito. Y la otra es que humanamente estás entrando a cada una de las casas”.

– Ahora obtuviste un panorama social interesante ¿Pero tú tiempo en los medios también te dio eso? 
Si, totalmente. Uno está en los medios y hay algunos que yo no conocía. Y de verdad que los felicito. Hay medios que la reman y la reman, y están, y la empujan. Me tocó ir a San Isidro, están haciendo radio en dos metros por dos metros. Un baño de colectivo de larga distancia era más grande que la radio. Los pibes la reman muy a pulmón. Pero cuando salí tenia al barrio en la vereda, saludamos, te piden fotos. Eso se había perdido y, conmigo, la Renovación lo ha conseguido, esto de captar a un público masivo, de tener un candidato popular. Son tantos años haciendo cosas, que puedo llegar a un determinado sector y que la gente me conozca, que en una campaña tan corta es clave también. Y yo lo estoy aprovechando. Otra cosa que pedí es que no ensucien la ciudad.

– ¿Cero carteles y panfletos?
El panfleto que sea en la mano, el voto que llegue a la casa. Si es posible mano a mano. Yo tengo conmigo mi mochila todo el día, al que le encuentro que me lo saludo le digo: «¿Tenés mi voto?» abro el cierre y le clavo el voto.

– ¿Crees que se cansó la gente en las redes sociales? 
Hay que tener en cuenta que hoy el gobierno nacional llegó en las redes. Y fue una invasión; una invasión de una marca. Porque acá no hablamos del gran candidato, ni a nivel nación ni acá lo tenemos en la provincia. Por eso el Frente Renovador todavía es fuerte acá en Misiones, la gente todavía vota por su pueblo. No nos comamos ni un viaje.

– ¿Cómo ves a tus competidores? 
Esto yo lo traslado a mi rubro. Cuando yo me iba a una batalla de DJ’s al Club Mitre, a mi no me importaba que música ponía Gustavo Maddiona o Martín Cortés. Ellos que pongan lo que quieran, yo llevaba mis cd’s o pen drive preparados. Lo mismo en la radio, no me importa que Galarza arranque a las 5, o lo que haga Luisito Herrera. En la campaña es lo mismo, no me calienta que la marca salga o no salga, porque en realidad no salen. Yo voy a salir igual.

– ¿Cómo lidias con los que te recriminan que nunca participaste en política y que solo tenés popularidad?
En realidad no me lo plantean. Si me reciben con un «te conozco». Todos bailaron en alguna fiesta mía. Una mujer me dijo: vos no te acordás de mí, pero yo fui tu suegra ¡Era mi suegra entendes! Hace más de veinte años igual y ya le dejé el voto también. Y cuando me preguntan sobre propuestas, les digo que la propuesta me la da el vecino a mí. Porque eso es lo que falta: escucharlos.

– Cómo vecino ¿De qué manera la ves a la ciudad de Posadas?
No soy agresivo. Soy un crítico constructivo. El que gobierna, tiene que gobernar, tiene que ejecutar. El caso del concejal es que tiene que ocupar las herramientas a su alcance y para lo que no puede, debe gestionar, que es la idea mía. Yo veo a la ciudad quieta. En sentido general, porque el vecino no acompaña, porque el ejecutivo tendría que moverse un poco más, porque hay concejales que no terminan de ponerse de acuerdo para el bien nuestro. Nosotros los votamos a ellos. No es una banca de Marito, es una banca vecinal, del que me votó, del que me llevó ahí. El mismo vecino que hoy por favor me pide un camión de basura, o la luz para su cuadra. Lo que yo puedo hacer, gracias a los medios tengo una agenda importante, es llamar al encargado o mandarle un audio de Whats App y decirle al interlocutor “quiero tu respuesta porque se la voy a hacer escuchar al vecino”.

– ¿Tenés la posibilidad de hacerlo gracias a que sos conocido? 
¡Claro! Y hay que ocuparlo. El vecino tiene que entender que va a encontrar un Marito histérico por hacer, que encima va a tener contactos para hacerlo, por ejemplo si mi compañero de banca no está de acuerdo conmigo. Y lo mejor que le puede pasar al vecino es tener a un Marito que lo va a agarrar, y lo va a traer al jueves de sesión, y le va a decir «ese concejal no lo escucha, este otro tampoco, se los presento. Yo los escuché, yo voy para adelante». Yo soy un tipo que cree en el diálogo. Yo enamoré a mi mujer hablando, no era el mejor besador, no era el mejor en la cama. Yo la encaré y le dije mira me pasa esto. Listo. Se enamoró.  Con el diálogo vamos a solucionar las cosas. El Concejo parece la SuperLiga de fútbol. Y yo voy a ser el único que va a lograr que se hablen entre todos. Y yo voy a ser el único que va a engordar después de la campaña porque vuelvo, después del 22, a visitar a cada uno de los vecinos con bizcochuelo de por medio.

– ¿Cómo es la competencia con los sublemas de la renovación?
Y cada uno tiene que saber buscar el voto afuera. Yo vengo de afuera de la política, ellos que vienen de afuera creo que deben saberlo, ¿No? Luquitas (Romero) es el más joven pero tiene gente en su sublema que está trabajando en política hace un tiempo. Ellos tienen que saber mejor que nosotros donde buscar el voto. Está Chappa también ahí, vamos a tener música en el Concejo (bromea). Van a tener que bailar con nosotros.

– ¿Qué te dice tu círculo más cercano? Tu esposa y tus hijos
Vero y los chicos son lo más. Nosotros estuvimos mal económicamente. En la época del trueque aterricé mal. Y mi mujer estuvo ahí siempre, firme. Nació mi segundo hijo encima justo, estábamos allá arriba. Hicimos dos o tres negocios con Flavio (Bogado) que salieron mal y ahí tomamos la decisión de separarnos comercialmente. Tocamos fondo, fondo mal. Salí a vender la ropa que decía “Marito viernes de Power”, las de Barcelona (local bailable), todo. Muebles de mi casa, todo. Y llegó el momento que no teníamos nada más para vender. Yo tenía mi departamento ahí en Chubut casi Francisco de Haro. Estábamos a punto de comprar una casa de tan bien que veníamos. Fiestas de fin de año, que se yo, hasta que hicimos un mal negocio, nos fue mal y perdimos todo. Y ahí pasé a vivir en una habitación donde nos acostábamos y las cucarachas nos pasaban por arriba. Y nos levantamos con el trueque. Hasta hoy tengo cosas del trueque que nos las quiero ni regalar porque me recuerdan a eso. Me iba con mi ropa, con los bolsos de auspiciantes grosos de esa época, quilmes, brahma, etc. y llegaba al truque y le ponía el precio. 5 trueques la remera, 10 el buzo y me agarraba los papelitos y del Club del trueque del Aeroclub volvía con acelga, tapa de empanadas y ropa usada para mis hijo, que les vendía que eran nuevas, obvio. Vero estuvo en ese momento y siempre firme. Nunca tuve que irme de mi cama, nunca tuvimos una discusión no soy agresivo y menos con las mujeres. Y mis hijos me acompañan. Los que tienen edad quieren votar más que yo y llevan el mensaje al colegio. Me preguntan si vuelvo a comer, que necesito. Y Vero me pregunta cuantas camisas necesito cada día, de acuerdo a los medios y reuniones que tenga.

– ¿Terminaste peleado con Flavio Bogado?
No, distanciado profesionalmente nomas.

– ¿Te planteaste que cosas no hay que hacer una vez que seas electo? 
A ver, entre nosotros. Hace un par de semanas pasamos a ser Capital Federal, todos llegaban tarde a todos lados y el teléfono de la radio era una bomba de denuncias.  El tema de cambio de trayectoria de los bondis fue un desastre. Y te voy a ser re contra sincero,  así como yo agradezco a veces a Zbikoski porque le pedimos colectivos para llevar a un grupo de chicos a un lado o para la estudiantina, que el otro día le pedí para acercar unas donaciones y en forma directa lo llamé, el me derivó a su secretaria. Pero no por eso no voy a dejar de decir al aire que con la guita que muerde como empresario no invierte en un sistema de información mejor. Vos tenés que tener disponible en los bondis una cartilla, o una mejor aplicación. Si hubiesen brindado a cada uno de los pasajeros un mes antes la información, ya está. Se solucionaba. Quiero llegar al Concejo porque hay cosas que debemos prevenir. Esa calentura del vecino después te cuesta muchísimo más. Que te digan que sos un delincuente o que estás enroscado con Zbikoski  y por eso no saltás.

– ¿Por qué te acercaste a Rovira?
Porque para mí, él representa el color político que a Misiones le dio vida. Yo cuando vine a vivir acá a Posadas, a fines de los ‘80, tuvimos un gobernador que abandonó el cargo. Y yo no sabía de política pero me enteraba porque de chico me gustaba saber de todo. Después vino un gobierno que no nos dejó nada. Y después te encontrás con un Frente Renovador que sigue haciendo mucho. Como hay códigos, y uno como vecino tiene que reconocer cuando se hace, me acerqué.

– Perteneces a uno de los sublemas que más chances tiene de ser votado…
Sí, pero no me cuelgo de eso. Así como soy sincero para hablar mantengo mi humildad. Ya la viví de todos colores y la vida da vueltas.

– La rearmo ¿Le ganás a Cambiemos? 
¿A la marca? Te soy sincero. Cuando yo hable con Carlos (Rovira) le dije «Voy a ser tu candidato pero quiero ganar». Yo vine para ganar y estoy para ganar. Por eso quiero que el militante se sienta Marito, quiero que Marito sea militante y quiero las redes sociales sean Marito. Somos todos iguales por eso no tengo dramas en golpear puertas ni en que me la golpeen a mí. Ni tampoco en ir a diferentes medios.

– ¿Con qué sector te sentís más identificado? 
Yo voy a captar el voto joven. No porque me sienta joven eh. Tengo 46 años. Pasa que los códigos que manejamos con los pibes son muy directos. Entre los 16 del primer voto y los 46 del candidato hay una vida que yo lo recontra asumo, pero también asumo que dentro de la cantidad de sublemas que hay en nuestra ciudad, no hay una persona que se la banque ante diez mil pibes adelante y que salga a encararlos, que paren un ensayo de estudiantina y que se presenten, o que me vaya a un barrio a jugar al futbol y me reciban.

-¿Y hablando en términos geográficos? 
Estamos laburando. Uno cuando se mete acá se empapa, se sabe qué sector nos votó cual no. Sé que el centro es difícil, pero también es un sector donde laburé y me relacioné muchísimo tiempo. Es un sector que me conoce, y eso seguramente sirva para captar muchos votos. Entre eso y la barriada (como le llamo yo a mi barrio que es Itaembé, San Isidro que fuimos, y a todos los lugares donde estamos yendo) podemos conseguir un muy buen resultado. Ojalá seamos el más votado. Ojalá seamos el gran ganador, ojalá la tapa del lunes sea «Marito recupero Posadas para la Renovación». A quien no le gusta los reconocimientos: «che que grande que la tenés». Pero si no se me da, yo siento, de todas formas, que estamos haciendo un laburo distinto. #Juntos, Marito y los trece candidatos que me acompañan ya ganamos. Porque, que te abran la puerta de tu casa, que te inviten, te ofrezcan el baño, un mate y te obliguen a volver a la casa para hablar de política, ya ganamos. Lo que nosotros estamos haciendo no lo está haciendo nadie y eso seguramente se va a ver el 22.

Entrevista realizada en el programa radial Boomerang conducido por «Charly» Aguirre y Federico Miravet, emitido por Radio Más (92.9)

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