Por Agustina Cukla y Florencia Scheibe

Tanto el sol, como estos aparatos de bronceado artificial, conllevan a graves consecuencias en nuestra salud a corto o a largo plazo. Igualmente miles de personas, especialmente chicas jóvenes (por una cuestion estética) recurren a esos medios para obtener un óptimo bronceado en la piel. Pero ¿qué tan informadoas estamos sobre el tema? ¿Sabemos qué efectos causan a la salud? ¿Qué tan seguros son estos tipos de aparatos?

Leyendo muchísimo sobre el tema y gracias a la consulta constante con profesionales, les contamos lo que pudimos averiguar para que se puedan informar y tomar la precauciones necesarias para evitar problemas en la salud.
En cuanto a las cabinas o camas solares, estas fueron creadas hace más de 30 años con fines terapéuticos, para tratar enfermedades como el vitíligo o la psoriasis, y luego se la utilizó para broncear la piel, pero nunca fueron del todo aceptadas por las sociedades científicas. Especialistas del tema sostienen que las camas solares son más peligrosas que el mismo sol, (tienen una potencia 20 veces más intensa) ya que con la exposición a la cama solar se reciben dos tipos de radiaciones y éstas inciden en forma más directa sobre la piel. En cambio durante una exposición al sol natural, la intensidad es menor. Hoy se sabe, según la OMS (Organización Mundial de la Salud) que el daño que provocan es tal, que hacerse más de 10 sesiones de bronceado en cabinas o camas solares al año puede llegar a producir cáncer de piel y otros daños a la salud. Para que entiendan un poco, y no crean que somos tu tía Marta que hace escándalo gratis, deben saber que el sol genera tres tipos de radiaciones: UVA, UVB y UVC, mientras que las camas solares emiten principalmente rayos ultravioleta A (UVA) y un pequeño porcentaje de rayos ultravioletas B (UVB). Ambos tienen efectos cancerígenos, de modo que el bronceado de la piel se logra al costo de dañar el ADN (como que si te quedara margen mamita). Lo dicho, no lo decimos nosotras, sino que lo hace la  Agencia Internacional para la Investigación sobre el cáncer: IARC (por su sigla en inglés), que en el año 2009, confirmó que los rayos ultravioletas que emiten las camas solares son “definitivamente cancerígenos” porque aumentan un 75% el riesgo de padecer cáncer de piel en las personas que las utilizan desde antes de los 35 años de edad.

En Argentina, el Ministerio de Salud de la Nación, también a través del Instituto Nacional del Cáncer (INC), la Sociedad Argentina de Dermatología y la Asociación Argentina de Dermatología, desaconsejan el uso de las camas solares a la población en general. Si bien hay estudios que revelaron que la exposición a la radiación UV estimula la liberación de endorfinas (hormonas causantes de sensación de bienestar), esto no compensa el daño que producen a la salud (más vale recurrir a otras alternativas). Y como si todo esto fuera poco, si no se toman las precauciones necesarias, puede ocasionar también daño ocular: conjuntivitis, pterigion, quemadura de córnea y daño en la retina.

Pareciera que toda esta información que acabamos de contar, es irrelevante porque sabiendo y teniendo toda esta data a tu alcance, vas a seguir haciendo lo que se te cante. Parece  ser que preferís estar divinamente bronceado, así que te dejamos algunas precauciones que tenés que tomar y tener en cuenta:

  • Está desaconsejado su uso para personas en general pero el riesgo es más aún  en personas que presentan factores de riesgo de padecer cáncer de piel: quienes tengan piel muy clara, pecas, lunares atípicos o múltiples, o con antecedentes familiares de melanoma.

  • Los equipos deben tener un sistema temporizador para seleccionar y prefijar los tiempos de exposición aconsejables y un control o interruptor de seguridad de fácil localización y operación.

  • El gabinete debe contar con gafas o anteojos especiales para proteger los ojos,

  • El manejo de los equipos debe estar a cargo de personal con capacitación certificada por la autoridad de aplicación,

  • Hay que realizar una consulta médica si se está tomando algún medicamento, y también en caso de alguna lesión reciente como hematoma o infección cutánea,

  • Se debe usar protección solar FPS 30 o más. Colocarla 30 minutos antes de la exposición para filtrar la radiación lo más posible (aplicarla en cantidad suficiente y reforzarla en áreas sensibles)

  • Luego de la exposición, la piel se deshidrata, por eso los cuidados posteriores son importantes para tratar de compensarla: Utilizar emulsiones, cremas, spray y geles que contengan agentes descongestivos (por ejemplo aloe vera), sustancias regeneradoras(como algo que contenga vitamina A o C) , reparadoras y antioxidantes. Es conveniente aplicarlos luego de la ducha, con la piel bien limpia.

  • Y deben saber que es un mito la frase: “Es bueno tomar sesiones de cama solar antes del verano para curtir la piel”. Eso es falso, lo que se logra es una acumulación de RUV, que se sumará a la emitida por el sol. Así se potenciará el poder cancerígeno.

Seguro se preguntarán y qué onda con el sol natural. Tampoco es recomendable (fuck!), ya que a largo plazo también es causa principal del cáncer de piel. Pero en caso de exponerte, (que es muy común que lo hagamos, sobre todo si vivimos en Misiones) les dejamos otros tips para que los tengan en cuenta:

  • Evitar exponernos al sol durante las horas en que la intensidad de la radiación es mayor; esto es entre las 10 y las 16 horas.

  • Se debe extender el protector sobre la piel 30 minutos antes de tomar el sol y utilizar suficiente producto para evitar que ninguna zona del cuerpo quede sin protección. Si empleamos menos, la protección disminuye. Se recomienda extender el filtro solar cada 30 minutos (o cada vez que se salga del agua) y los resistentes al agua cada 90 minutos.

  • Intentar utilizar protectores solares resistentes al agua; y no sólo cuando realice actividades acuáticas; también cuando haga ejercicio que le vaya a hacer transpirar.

  • No olvidarnos de proteger los labios con un protector con un factor alto (por encima de 30).

  • Los ojos también han de protegerse: Conviene gastar un poco más, si es necesario, en unas gafas de calidad que protejan el 100% de la radiación UV.

  • Durante el embarazo es conveniente evitar la exposición solar intensa,

  • Luego de la ducha colocarse suficientemente alguna crema hidratante.

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