No lines. No checkout (sin filas y sin cajas registradoras) es el lema con el que Amazon quiere revolucionar el mundo de las compras. Pese a dedicarse, y llegar a la cumbre de su éxito con la compra on line, llegaron a la conclusión de que al comercio físico (sobre todo de comidas) le queda un tiempo de vida, sobre todo por los costos que generan los deliverys de productos frescos.

No te queremos desanimar pero la próxima vez que estés en el Cali o en el Multi empujando con el pie tu canasto de mano en la fila de cajas rápidas, acordate que en algún lugar del mundo están haciendo las compras sin filas y sin cajas.

Ese lugar del mundo es en la 7th avenue 2131, Seattle, en el estado de Washington, en el noroeste de los Estados Unidos y funciona de lunes a viernes, de 7 de la mañana a 9 de la noche. Resulta que al amigo Jeff se le ocurrió algo que muchos imaginaron alguna vez, la diferencia es que él lo concretó: un supermercado en el que solo ingresas, tomas los productos y te vas.

Amazon abrió este lunes el primer supermercado, sin colas ni cajas registradoras. El establecimiento, utilizando inteligencia artificial, detecta los productos que el cliente se lleva. “Amazon Go” es el nombre del proyecto (que ya es realidad, por cierto) del gigante del comercio electrónico y su llegada es de lo más esperado de este 2018 en materia de innovación, sobre todo porque estaba anunciado para 2017 pero se retrasó un año.

Primero tenes que tener una cuenta en Amazon, luego descargarte la app móvil ‘Amazon Go’, disponible para iPhone y Android en Estados Unidos, y después solo agarrar todo lo que quieras comprar. Es necesaria la app porque a través de ella se identifica a los clientes, con un código QR que escanea al entrar. Se requiere la cuenta porque con esa herramienta te cobran, lógico.

Según el video promocional de Amazon Go, utilizan visión de computadoras, algoritmos de aprendizaje profundo y fusión de sensor, como el que se usa en los automóviles de conducción autónomos. A todo esto Amazon bautiza como tecnología Just Walk Out (simplemente irse).

“Pero te podes chorear todo”
No, “es imposible que te afanes un postrecito” dicen los empleados. En el súper, cámaras y sensores de movimiento detectan todos aquellos productos que el cliente adquiere. Eso no es todo, incluso es capaz de localizar, mediante inteligencia artificial, aquellos artículos que el cliente devuelve a los estantes. El mecanismo es así: tomas los diferentes productos de las góndolas, el sistema automáticamente añadirá estos ítems al carrito virtual del usuario, y al salir del establecimiento vas a recibir una notificación en el celu con la factura y el detalle de tu compra.
El supermercado tiene 170 metros cuadrados y está ubicado en el centro de Seattle (Washington), dentro de su campus urbano. Hay alimentos preparados para cualquier comida del día; ensaladas, sándwiches; también bebidas alcohólicas, como vinos, cervezas, y algo de carne.

“Che, que locura lo de la Inteligencia Artificial”
Si, es realmente una locura pero primero pensemos algo. Todavía no tomamos dimensión de lo que significa la IA pero tampoco nos dimos cuenta que muchas de las actividades que realizamos o productos que consumimos en el día ya tienen esta tecnología ¿Quién no se jugó un partidito de FIFA 18 esta semana?
Dicen desde Amazon que el sistema de seguimiento de los clientes es tan preciso que puede distinguir entre dos personas que se crucen o miren el mismo lineal. Detrás de este sistema hay laburo en materia de reconocimiento de objetos y una nueva tecnología que florece: el ‘machine learning’, la subdisciplina de la IA.
No es necesaria una bolsa para hacer la compra, aunque se puede. Aseguran en la compañía que saben quién tomó un yogur y quién un batido, incluso quién agarró algo para mirar los ingredientes y volvió a dejarlo donde estaba.
“Osea que ya no labura nadie, van por todo los robotitos estos eh ¿Dónde está el sindicato?”
Eso es mentira. El establecimiento de proximidad (como lo denominan desde Amazon), cuenta, por ahora, con personas físicas que se encargan de reponer la mercadería, también preparan las comidas en una cocina, atienden dudas y devoluciones.

Amazon Go se suma así a Amazon Books y a los puntos de recogida de compra Amazon Fresh Pickup, aunque la empresa no ha desvelado planes para abrir más tiendas como la recién inaugurada en Seattle.
“Y qué diferencia hay con el almacenero de mi barrio que me fía”
Podemos rescatar varias distinciones con esa modalidad de compra, cada vez menos habitual por cierto pero que tomó impulso nuevamente en nuestro país luego de la crisis de 2001. Pensemos que cuando le compraste esos 100g de paleta tuviste que aguantar a que anote en la libretita el producto, el costo y la fecha. Ahora ni eso. Pasemos a otro plano, el de la seguridad; sabemos que no vas a llevarte sin pagar nada del almacén pero pongamos que sin querer agarraste dos latas de durazno en almíbar en vez de una, con Amazon Go eso es imposible que no se te facture. Y acá otra cuestión. Si te interesa la privacidad de los productos que consumís Amazon Go parece ser una ventaja. El cliente no tendrá que mostrar a un humano lo adquirido, pero no deja de ser un factor relativo dado que su Big Data sí sabe qué te compraste.

“Yo escuché que en China ya hicieron algo parecido”
Si, se llama BingoBox, se lanzaron en 2016 y es una startup que tiene 300 tiendas sin empleados por todo China. Abre las 24 horas, venden snacks y bebidas, por eso más que un supermercado, en la redacción, la consideramos una máquina expendedora gigante. Y aparte Amazon es Amazon.

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