Este miércoles ocurrió algo bastante interesante en el Senado de la Nación. Durante la conformación de la Comisión de Relaciones Exteriores y Culto se trató una enmienda al vigente convenio con Brasil para evitar la doble imposición.  Cuestión que hubiera pasado tranquilamente desapercibida por Misiones, sobre todo, de no haber sido por un posteo en las redes sociales de la Senadora Maggie Solari, integrante de dicha Comisión.


La ratificación de dicho convenio, a través de esta enmienda, lo que va a permitir es fortalecer en Argentina la industria del conocimiento. Y siempre que hablemos de relaciones bilaterales entre Brasil y Argentina surgirá el nombre de Misiones por antonomasia (vengan de a uno). Grandes favorecidos serán las PyMes, a la doble imposición se le suman puntos que tienen que ver con la prevención de la evasión fiscal y si tenemos en cuenta el año que se viene por delante con el G20 y los macro acuerdos comerciales/bilaterales que firmaremos es importante ir afilando el lápiz.

Las economías creativas, que son las vinculadas al conocimiento, primero son propias de esta nueva era que estamos viviendo: Hola Jeff Bezos, Elon Musk, etc. ¿Quieren más acá? Hola Marcos Galperín, ¿Más acá? Hola Lucas Toledo, Deewan, Milénico, Fundación PIM, etc. Y segundo son las economías que permitirán equilibrar a las ciudades grandes con las más pequeñas.

La relación dispar que existe entre Buenos Aires y Misiones se refleja en que no somos capital, no contamos con la población existente en CABA y no tenemos los recursos ($$$) porque no recaudamos lo que levantan este tipo de ciudades. Ojo, si tenemos los mejores recursos naturales a disposición y su desarrollo sustentable tranquilamente podría (debería) ser el puntapié para vincularla a la economía del conocimiento. Me chiflan en la redacción que incluya también al Puerto, pero esa es una relación más bien histórica y nosotros tenemos la hidrovía igual acá… cof…cof. Hola Moyano.

Retomo. No solo las localidades más pequeñas son víctimas de los grandes centros fabriles, industriales que se instalan en capitales o alrededores. A ver… la injusticia geográfica existe hermano, somos misioneros y no hace falta que te lo explique. Pero la economía naranja nos va a permitir compensar esta situación o vos que me estás leyendo ahora ¿Dudas de la capacidad de conocimiento, creatividad, educación, cultura, empoderamiento, que tenemos los misioneros?

No es suficiente con que exista la economía creativa eh. Tenemos que adoptarla, por eso este tipo de noticias, como la ratificación de un convenio con un país vecino que permitirá focalizarnos en ser más competitivos en esta área, tenemos que contarlas. Y me pongo más ambicioso, no solo hay que divulgarlas, es una causa que debemos abrazar y comprometernos.

Pronto tendremos que discutir cosas que van desde Municipalidades inteligentes hasta empleos reemplazables por robots. Y sería interesante que no nos agarre en offside, que estemos preparados, demos el debate y aportemos ideas que demuestren como podemos sentarnos en la mesa de toma de decisiones, siendo misioneros, con un cordobés  o un porteño.

Misiones tiene la única escuela de robótica del país. Si esto no nos sirve para darnos cuenta que pudimos compensar (a través de la industria del conocimiento) nuestras diferencias con las grandes urbes, dejo la política y me voy a dirigir una offshore.

Apunte Milénico

¿Qué es la doble imposición?

La doble imposición, en este caso internacional, se produce cuando un contribuyente es a la vez residente a efectos fiscales en dos países. Los países pueden definir el concepto de residencia fiscal de forma dispar, de manera que un sujeto puede ser residente en dos países a un tiempo. También puede surgir la doble imposición por el hecho que un estado someta al principio de residencia, mientras que otro estado utilice el criterio de gravar las rentas obtenidas en un territorio con independencia de la residencia fiscal del perceptor.

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