Parece que la tormenta perfecta se armó sobre la Av. Francisco de Haro al 5336 y la Unión Cívica Radical no logrará salir sin heridas de este proceso electoral que generó más problemas que alegrías. La alianza con “Pedrito” Puerta y por ende con el Embajador Argentino en España, Federico Ramón Puerta; enojó a los correligionarios más puristas y a aquellos que dedicaron años a la militancia de los ideales radicales y se sienten defraudados en su buena fe.
La UCR de Misiones irá hasta las últimas instancias judiciales para evitar las elecciones internas. Este fin de semana el comité de UCR estuvo reunido para diseñar las estrategias y tomar medidas concretas contra el fallo del tribunal electoral que le exige al partido elegir en internas a sus candidatos.
Este domingo se cumplieron 10 años sin Raúl Ricardo. Su límite era Macri, nada dijo de Federico Ramón. Tampoco lo escucharon cuando se refirió a Mauricio, de todas formas. Y hoy el radicalismo lidia con eso. Históricos (y experimentados) referentes que padecen abucheos en lugares cotidianos, hasta referentes nacionales que amagan con jugar con Lavagna si no cambian las cosas.
¿Pero cuales son “esas cosas”?
Entre los radicales buscan el momento de quiebre. Y aún no se ponen de acuerdo. La cuestión es “no saltar del barco” ahora, con los problemas económicos de fondo, que los dejaría muy en evidencia. Y entre ellos hay una militancia muy interesante, pero muy joven también, que tiene mucha vida política por delante y no les gustaría quedar pegados de por vida a este fenómeno, muy bueno electoralmente, que es Cambiemos. Pero pésimo a la hora de gobernar.
El acuerdo con el FMI, sobre el que dicen “no haber sido consultados”, el quiebre del proyecto que pregonaba el pago de ganancias para los jueces (presentado por el Bloque UCR), que iba a ser votado el mismo día de aprobación del presupuesto en octubre del año pasado, y que fue bajado por el mismo Nicolás Massot, son algunos de los puntos donde el radicalismo intentará localizar el factor de “quiebre”. El momento “no somos eso”. El punto “límite” entre el PRO y “ellos”.
Entre las internas, las fallas en la comunicación interna y los dirigentes enquistados, pocas definiciones y mucho silencio; en Misiones, el radicalismo parece que terminará arrastrando a todo el Frente Cambiemos a un enfrentamiento estéril con el gobierno renovador. El PRO tenía una relación inteligente, construída sobre las bases del trabajo conjunto, que ahora corre riesgo de ruptura.
