El Tribunal Supremo de España llevó alivio a las calles españolas cuando hoy casi que duplicó (de 9 a 15 años, y en algunos casos, a 17) la pena de prisión para los miembros de «La Manada», nombre que se les puso a quienes perpetraron una violación múltiple en la fiesta de San Fermín del 2016.

No sólo aumentó de ese modo las condenas, sino que además ratificó que lo que hubo fue «violación» y no «abuso sexual», como había sentenciado en primera instancia un tribunal Navarro. Los cinco integrantes del aberrante hecho fueron detenidos inmediatamente después, ante el riesgo de que se fugaran.

La sentencia ahora es firme y no quedan más recursos de apelación. 

El triunfo es de todxs porque la sentencia contrasta con lo que pasó hace poco más de un año, cuando el tribunal navarro entendió que no había habido violación.

Uno de los abogados defensores de «La Manada» llegó a sostener, incluso, que la víctima, una chica de veinte años, en ningún momento había dicho «no» frente a lo que le estaba ocurriendo.

El Presidente del Gobierno España, Pedro Sánchez se expresó a favor de la sentencia en su cuenta de Twitter.


Los magistrados del Supremo descalificaron el absurdo argumento ante la evidencia de la agresión y de la intimidación natural de quien la sufre. Por eso aplicaron, además, agravantes de «trato vejatorio» y «actuación conjunta» de dos o más personas, además de elevar a 100.000 euros la cifra de compensación que debe recibir la joven agredida.

Los jueces consideraron que los autores (entre los que se encuentran dos ex policías) intimidaron a la joven y le causaron «al menos, diez agresiones sexuales, con penetraciones bucales, vaginales y anales».