– ¿Puedo grabar?
– Si, podés grabar y anotar todo lo que quieras.
– Listo.
– A mi me gustan las entrevistas así, que se dan de charlas espontáneas y que me pregunten lo que quieran.
Diego Sartori se encargó de dejarme claro desde el principio que quería conversar, no hacer algo estructurado, y en esa conversación recorrimos su vida, carrera política, salud, también su querida Alem, sus ambiciones y la actualidad que lo pone en la puerta, nuevamente, del Congreso de la Nación. Se sabe de memoria su agenda y anda acompañado de su fotógrafo. Tiene cuatro hijos y hace 24 años está en política.
Carlos Rovira dijo en la conferencia de prensa del 26 de junio que eras el mejor intendente de la provincia ¿Elogio o presión?
Lo compartí con los 75 intendentes. Porque en política, sin despreciar ni desmerecer otro cargo; el intendente es alguien que 24 x 7 tiene que estar a disposición de la gente. Es alguien que en época de crisis tiene que resolver miles de cuestiones que, ni siquiera tienen que ver con la función.
El elogio lo hago extensivo a todos los demás. Y comprometido a seguir trabajando en el proyecto misionerista, que también trabajan los legisladores. Acá es donde me sumo para trabajar en lo mismo, pero con la impronta mía.
Va a cambiar el gobierno nacional en diciembre o va a haber una reelección con un peronista en la fórmula ¿Los reclamos que tenemos desde Misiones varían en torno al escenario?
Acá el presidente nuevo que venga tendrá que buscar consenso con los gobernadores y con nosotros. En Misiones ya el pueblo se expresó en las urnas y nosotros vamos a exigir al poder ejecutivo nacional que nos compense cada una de las cosas que le deben a Misiones hace mucho tiempo. La provincia tiene más de un millón doscientos mil habitantes y tiene una coparticipación como si fuéramos 500 mil. Sabemos que los índices, que están en una ley muy bien hecha, son imposibles discutirlos.
Impositivamente hablando misiones aporta y recibe menos de la mitad de lo que aporta. En todas estas cosas vamos a dar debate. A la hora de apoyar, vamos a apoyar, como lo hacen nuestros legisladores hoy. Pero vamos a exigir que nos devuelvan lo que es nuestro.
La grieta
En algún momento de la conversación quiero que me diga su candidato a presidente. Él me lleva a la grieta.
Una de las cosas por las cuales liberamos el voto (a candidato a presidente) es porque Misiones está más allá de la grieta. Porque no se entiende que quieren hacer algunos candidatos, dijeron que el peronismo nos había hundido y no hay fórmulas con chances de ganar que no tengan un peronista (sonríe).
El intendente de Leandro N. Alem tardó menos de 12 horas en aceptarme la entrevista. Entiende que debe hablar con todos en esta campaña porque no se queda con el resultado del 2 de junio y asume, aparte del trabajo que implica ser parte del Congreso de la Nación, que son elecciones importantes las que se avecinan. Y son muchas cosas que explicar.
Gran parte del tiempo de la campaña se utilizará para explicar el fenómeno de la boleta corta…
Esto es importante que la gente entienda. La boleta corta se traduce en el respeto hacia el misionero que se expresó el 2 de junio. Queda a su libre criterio a quien va a elegir como presidente de la república ¿Por qué? Porque elegir mal implica cuatros años para corregir ese voto, y cuatro años es mucho tiempo. Demasiado, tal vez. Esa responsabilidad la va a tener el misionero. Nosotros, desde nuestro lugar, vamos a ayudar a que el presidente que venga sea más exitoso. Desde la labor parlamentaria, darle las herramientas y vamos a exigirle al gobierno que sea federal, pero federal en serio.
Creo que es lo primero que mencionan los candidatos presidenciales que están pisando Misiones por estos días.
Claro. Los candidatos que están pasando por Misiones hablan de ese tema, lo dijo Urtubey: “Misiones será federal o no será” y lo dijo Alberto también: “este país se puede arreglar solamente si es federal”.
¿Tenés opinión formada sobre el aborto?
Por supuesto. Yo soy provida, soy un hombre que cree en Dios. Con el tema del aborto creo que hay que encarar la temática para cada caso en particular. Creo que hay que avanzar con una ley que aborde todo lo que hoy no aborda la ley. Llegado el caso estaría de acuerdo con una ley, siempre que defienda la vida.
¿Como hiciste para sanear el municipio y obtener el superávit fiscal?
Le dije la verdad a la gente en las elecciones. Les dije que iba a cobrar las tasas, no iba a aumentar, pero iba a cobrarlos. Iba a pedir a la gente que pague las tasas, exigir al que tenia que pagar, que pague. Como contrapartida, iba a cuidar los centavos. Iba a ser un celoso custodio de todo lo que íbamos a hacer en el municipio.
Las políticas de estado, salud, educación, deporte, se pudieron llevar adelante pero involucrando a toda la gente. Por ejemplo, ahora estamos haciendo un torneo de chicos donde juegan 1300 chicos todos los fines de semana, se llama Deporte Infantil Alem, que se hace con los delegados barriales de las 55 comisiones vecinales. Ellos nos ayudan a incentivar el deporte para sacar a los chicos de los vicios. Premiamos a los chicos con viajes a jugar otros torneos a otros municipios, por ejemplo a Eldorado, y así también disfrutaron sus vacaciones.
¿Cuidar los centavos para no recortar?
Exacto. Cuidando los centavos no paramos la obra pública. Y haciendo entender a la gente que entre todos podíamos. Por ejemplo, si vas a la municipalidad a cualquier hora, no vas a encontrar ni una luz o aire acondicionado encendido en un lugar que no sea necesario.
En un momento de la charla hablamos de su salud. El actual intendente de Alem padeció la política allá por la crisis de 2001. Esa transición le tocó ocupar un cargo importante en materia económica: era diputado provincial, presidente de la comisión de presupuesto, de una economía pequeña (Misiones en ese momento), lejos del gobierno central, conviviendo con los reclamos docentes, las carpas frente a Casa de Gobierno y la creación de letras provinciales que valían nominalmente menos que la moneda de curso legal. Nuestra provincia tuvo el LECOP.
Sartori se levantó la camisa y me mostró una cicatriz que la lleva desde el ombligo hasta parte de la espalda. Le extirparon un riñón.
“Entre otras cosas, por esto sigo en política. Para no volver al 2001”, confiesa.
Durísimo ¿Cómo seguís después de eso?
En el 2001 me pasó de ser extremadamente responsable. Soy un laburador porque creo que hay que ayudarle a la gente a vivir mejor. Por eso yo estoy en política, esa es mi vocación. Yo soy feliz si la gente puede vivir un poquito mejor. Por eso me olvidé del ámbito privado y me dediqué cien por cien a la política y me encanta lo que hago. Así también, tengo 300 WhatsApp por día de gente que necesita cosas.
Casi me muero, en plena crisis de 2001, sigo en política porque no quiero que la Argentina vuelva a pasar por algo parecido.
Diego Sartori me muestra su celular y scrollea los mensajes, sin ningún reparo a que vea alguna conversación privada o que habla con tal persona. Hay varios momentos en el día, hasta en campaña, en el que le dedica un tiempo a cada chat.
¿Como bajás ahora?
Me gusta mucho estar en familia y salir con ellos, tengo dos hijos chicos de 10 y 12 años (tiene cuatro en total). Me gustan los fierros, fuimos al TC con Oscar hace un par de semanas, voy a la cancha cuando mi hijo juega al fútbol, voy a las reuniones de padres del colegio.
Tengo un grupo de amigos con los que nos sentamos a tomar el té el domingo a la tarde. Y ayudar a la gente es lo que me apasiona.
¿Te gusta como dejás Leandro N. Alem?
La municipalidad hoy tiene superávit fiscal. Yo lo que hice en Leandro N. Alem fue empoderar a la gente y los puse a laburar conmigo a los vecinos, en todos los sentidos. Así se convirtió en una ciudad.
El edificio es modelo, se convirtió en una municipalidad moderna. Son 3500 mt2. Y también, con capacitaciones, mejoró mucho también la atención al público. Hay 280 empleados municipales, llegás y los empleados te asisten. Cuarenta mil habitantes tiene Alem, hace el cálculo.
Diego Sartori es el tipo que posterga sus ambiciones personales (por ejemplo, ser gobernador) pensando en el proyecto misionerista. Allá por 2007, en un intento por ser gobernador, quiso conducir el peronismo a nivel provincial. Intereses alineados, la coyuntura, un armado nacional en auge y la renovación comenzando a germinar el misionerismo lo impidieron. Terminó siendo legislador provincial, nuevamente, hasta 2011. Desde entonces, ya con la renovación, es intendente de Alem. Observando el escenario hoy, evidentemente, al precandidato a diputado nacional lo valoraron.
La transición
También tenés una transición municipal por delante…
A Wolemberg (intendente electo) lo voy a ayudar. No lo voy a dejar solo.
En el Congreso de la Nación la transición sería con Jorge Franco (presidente de Bloque en la Cámara Baja), que va a la Cámara de Representantes. El que supo ser su despacho, allá en 2003-2007, hoy ocupa Ricardo Wellbach.
¿Entonces vas a presidir el bloque?
Yo solo quiero laburar.
