El debate sobre la violencia y los videojuegos se reavivó con los recientes acontecimientos y declaraciones acaecidos en Estados Unidos. Esta vez el protagonista ha sido el mismísimo presidente de E.E.U.U., Donald Trump, que delante de las cámaras señaló a los videojuegos como uno de los principales culpables de las matanzas que han sacudido al país norteamericano este fin de semana.
No es la primera vez que los videojuegos figuran en el radar de los políticos cuando se hablan de estos fatales sucesos. Una vez más, el problema de la violencia dentro de los juegos y el sistema de armas del país norteamericano vuelven a coincidir ante los medios y la opinión pública.
El pasado sábado, un hombre armado irrumpía en un supermercado y asesinaba a 20 personas inocentes en El Paso, Texas. Horas más tarde en Dayton, estado de Ohio, otro individuo abría fuego causando nueve víctimas mortales. La tragedia volvía a golpear al país.
Tras el shock inicial numerosas personalidades y políticos han declarado sobre el triste asunto. Donald Trump ha hecho de los videojuegos uno de los protagonistas de las masacres. Durante una rueda de prensa el presidente comentaba: Debemos detener la glorificación de la violencia en nuestra sociedad.
Esto incluye los videojuegos horripilantes y espeluznantes que ahora son comunes. Hoy es demasiado fácil para los jóvenes con problemas rodearse de una cultura que celebra la violencia. Debemos detener o reducir sustancialmente esto, y tiene que comenzar de inmediato.
Con estas declaraciones, Trump vuelve a cargar contra la industria de los videojuegos, con la que se reunió hace unos meses para tratar la violencia dentro de ellos. De esta reunión apenas se sacaron conclusiones o medidas de consenso.
El manifiesto del tirador de El Paso expresó claras opiniones racistas contra los hispanos y promovió las teorías de conspiración supremacista blanca. El tirador también compartió muchos memes pro-Trump en las redes sociales, aunque señaló que sus puntos de vista eran anteriores a la campaña presidencial de Trump. El manifiesto del tirador también contó con una referencia única a Call of Duty.
El debate más antiguo dentro de la industria vuelve a aflorar una vez más. Hace unos meses, un estudio de la prestigiosa Universidad de Oxford afirmó que no había relación entre violencia y videojuegos, pero está claro que el debate continúa siendo de rabiosa actualidad.
Las acciones de los mayores fabricantes de videojuegos cayeron el lunes después de que el presidente de Estados Unidos, Donald Trump, culpara a la industria por contribuir a una cultura de violencia en el país. “Debemos detener la glorificación de la violencia en nuestra sociedad”, dijo Trump en la Casa Blanca tras los tiroteos masivos que cobraron la vida de 30 personas.
“Esto incluye los videojuegos horripilantes y espeluznantes que son comunes en la actualidad”. Activision Blizzard Inc., Electronic Arts Inc. y Take-Two Interactive Software Inc. cayeron al menos un 5% tras los comentarios, lo que demuestra la preocupación de los inversionistas por una reacción contra los títulos de tiradores como “Call of Duty” y “Fortnite”.
Los comentarios de Trump no fueron los únicos factores adversos contra las acciones. El Nasdaq cayó a su nivel más bajo desde mayo debido a las renovadas tensiones comerciales con China.
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