Una nueva exploración a principios de agosto ha sacado a la luz el estado actual del pecio del transatlántico británico hundido en 1912.

Tras 14 años sin captar ninguna imagen, una nueva exploración ha sacado a la luz, a principios de agosto, el estado actual del pecio del Titanic, situado a 600 kilómetros de la costa de la Isla de Terranova (Canadá) –en el océano Atlántico norte– y a 3,8 kilómetros de profundidad.

«Son grandes restos. No estaba preparado para lo grande que es. Cuando apareció en el sónar, resaltó realmente», ha comentado Victor Vescovo, el responsable de haber liderado este equipo privado de exploración (Caladan Oceanic), en un vídeo difundido por la agencia Reuters y perteneciente a la productora audiovisual Atlantic Productions con motivo de un documental que han realizado.

A casi 4.000 metros bajo agua, y con una temperatura de apenas un grado, el pecio se encuentra en un estado de vulnerabilidad debido a fuertes remolinos y a las siempre cambiantes corrientes marinas. La corrosión salina, las bacterias que dañan el metal y las corrientes profundas son los principales motivos de su deterioro.

El equipo de exploración descubrió un área de deterioro en el cuarto del oficial, donde el capitán tenía sus habitaciones. Es en esta parte donde el casco del barco ha empezado a desmoronarse, afectando a los camarotes. «El baño del capitán es una imagen favorita entre los entusiastas del Titanic y ahora ha desaparecido», comentó Parks Stephenson, historiador experto en el Titanic que acompañó a la expedición.

Durante la exploración, el equipo aprovechó para poner una corona de flores y celebrar una breve ceremonia por los fallecidos en 1912.

«El futuro del pecio es que continuará deteriorándose a lo largo del tiempo, es un proceso natural», explicó el científico Lori Johnson. La razón está en las bacterias naturales que se encuentran alrededor del barco.

Fuente:ABC