El candidato admitió las diferencias con el dirigente de la CTEP, Juan Grabois, pero dijo que «hay una vocación por demonizarlo».

La propuesta de reforma agraria, hecha por Juan Grabois, que irritó al campo cuando Alberto Fernández intentaba un acercamiento, la irrupción en los shoppings y la multiplicación de las protestas callejeras -que el candidato pidió evitar- complicaron una campaña que se preveía más que tranquila para el kirchnerismo tras el triunfo en las primarias.

Hay sectores dentro del kirchnerismo que creen que las maniobras de Grabois no son «errores», sino que existe una acción premeditada que complica los esfuerzos de moderación de Alberto y Cristina Kirchner. El propio Fernández tuvo que salir a despegarse de las últimas frases del dirigente social. El candidato presidencial rechazó también la irrupción en los shoppings -de la que Grabois se despegó- como método de protesta contra la situación social y también descartó que tenga en su agenda una reforma agraria.

El exjefe de gabinete dijo en una entrevista en Canal 9 que los manifestantes que ingresaron al Patio Bullrich y otros shoppings «lo hacen del peor modo» y que «angustia, intranquilidad» para «llamar la atención».

«Yo puedo entender la desesperación, pero no el método. No es un buen método definitivamente»

Fernández dijo que no comparte los «métodos» y el «léxico» de Grabois y recalcó: «yo pregono otra cosa». Respecto a la idea de una reforma agraria ratificó que no comparte, algo que ya había dicho Axel Kicillof, y aseguró que «no está en la agenda» del Frente de Todos.

De todos modos, el candidato le tiró flores al amigo del Papa y se quejó la «demonización» en su contra. «Yo tengo un gran respeto por Juan Grabois porque él no habla de la pobreza como hablamos nosotros, él está metido en la pobreza. Y es alguien que realmente sufre, le duele la pobreza y las navidades las va a pasar con la gente de la calle y no se saca fotos para mostrar lo que está haciendo. Lo hace por convicción. Y me reclama permanentemente que entienda la situación de esa gente y yo lo valoro mucho. No es nada de lo que dicen. Es un hombre que ha dedicado su vida a preocuparse por los que menos tienen», lo elogió.

Finalmente, también descartó que haya algún tipo de castigo contra Grabois por sus dichos. «Yo despotrique muchos años con la idea del discurso único. Yo no soportaba la idea de que cualquiera que tuviera una visión distinta se convirtiera en el enemigo. “Yo no voy a hacer eso», cerró.