La empresa Loma Negra anunció el cierre de su planta de Sierras Bayas, en Olavarría. Se trata de la primera fábrica de cemento del país, ubicada en Sierras Bayas, donde desde 2001 la firma tenía sus operaciones de molienda y embolsado de cementos especiales. En 2017 llegó a tener 100 operarios, pero actualmente solo quedaban 22.
La firma ya no producía cemento, estaba dedicada a la molienda y embolsado de cementos especiales, y había comenzado a desprenderse de sus operarios en 2018 por goteo, por lo que en el final de las operaciones quedaban solo 22 trabajadores en relación de dependencia, a quienes se le suman otros 23 que prestan servicios de manera tercerizada. Alejandro Santillán, de la Asociación Obrera Minera Argentina (Aoma), dijo en una rueda de prensa que el cierre de la planta se veía venir desde hace varios meses pero la firma controladora no lo hacía público. “Nos prometieron que no habrá despidos y todos se podrán reubicar”, agregó.
Voceros de la compañía dijeron a la prensa que el cierre se decidió porque la planta estaba operando por debajo de los niveles de producción que requería para ser sustentable y señalaron además que las instalaciones requerían de fuertes inversiones para la actualización tecnológica. Luego de la transitoria reversión observada en julio, en agosto el consumo de cemento volvió a la senda negativa en la Argentina con una caída del 6 por ciento interanual, ubicándose en niveles similares a los de febrero de 2016. Según un informe del Instituto de Estadística y Registro de la Industria de la Construcción (IERIC), la caída registrada en agosto afectó tanto al consumo realizado a granel como al efectuado en bolsa. Así, mientras que el consumo a granel experimentó una baja del 5,4 por ciento interanual, la del consumo en bolsa fue del 6,5 por ciento, por la recesión económica y la baja de obras públicas a cuenta del ajuste fiscal.
