Según la auditoría realizada por Break Free From Plastic, una organización sin ánimo de lucro, voluntarios que recolectan basura encontraron casi 12,000 productos de esta marca en 37 países del mundo. Además, hallaron más de 59,000 bolsas de plástico, 53,000 bolsitas y 29,000 botellas de plástico.
Break Free From Plastic es una organización sin ánimo de lucro que se encarga de analizar el impacto y el nivel de contaminación por plásticos de las compañías más importantes a nivel mundial. Para ello, cada año, reúne a voluntarios que se encargan de recolectar basura en las principales ciudades.
Esta vez reunió a más de 72,541 voluntarios, quienes recolectaron desechos plásticos en 51 países. Encontraron que el 43% de la basura que reunieron eran botellas plásticas de Coca Cola, lo que convierte a la famosa gaseosa en el mayor contaminante de plástico en el mundo por segundo año consecutivo. Encontraron casi 12,000 productos en 37 países.
A Coca Cola, le sigue Nestlé y Pepsico como las compañías que más contaminan. La autoría, además, hace un análisis por países. Explican que en África y Europa Coca Cola es la empresa que mayor residuo genera, mientras que en Estados Unidos Nestlé se ubicó en primer lugar.
En marzo de este año, un informe de la Fundación Ellen MacArthur reveló que la multinacional produce el equivalente a 200.000 botellas de plástico por minuto cada año. En su búsqueda, además, los voluntarios encontraron más de 59,000 bolsas de plástico, 53,000 bolsitas y 29,000 botellas de plástico.
Contaminación por plástico, una amenaza que sigue en aumento
Quizás una de las principales causas de la contaminación por plástico son sus beneficios, ya que es económico, liviano y fácil de producir. Sus características han llevado a un auge en su fabricación y elaboración. Desde los años 50 su producción superó la de casi todos los demás materiales.
Pese a que este material se produce a partir de productos químicos derivados del petróleo, el gas natural y el carbón, todos recursos naturales no renovables, la forma desacelerada en la que la sociedad lo transformó en desechable lo convirtió en un desastre ambiental. En la actualidad, casi la mitad de los plásticos se convierten en desechos en menos de tres años.
Si ninguno de estos factores cambia, para 2050 los océanos podrían tener más plásticos que peces. Tan grave es la situación que hoy los seres humanos estaríamos consumiendo cinco gramos de plástico a la semana, el equivalente a una tarjeta de crédito, a través de la comida, el agua (embotellada y de la llave) y la inhalación del aire.
