El terremoto que sacudió el este de Turquía este fin de semana hizo colapsar edificios enteros. Hasta ahora, se cuentan 35 personas fallecidas y 1.500 heridas, y los bomberos lograron rescatar de los escombros a 45. Entre ellas, a una niña de dos años que pasó 28 horas atrapada con su madre entre los restos de su casa y a unos cuatro grados bajo cero. Los bomberos lograron llegar hasta ellas después de varias horas de haber escuchado sus gritos.

El momento del rescate de la pequeña está recorriendo el mundo a través de un video distribuido por Reuters, donde se ve como el rescatista la saca de los escombros y le coloca un cuello ortopédico. Su mamá, de 35 años, también fue salvada, pero no trascendió si se encuentran lesionadas. Su esposo es una de las víctimas fatales.

En medio de un frío glacial los socorristas trabajaban este domingo contrarreloj, pero casi 48 horas después del sismo, y con unas temperaturas inferiores a los -10 ºC por la noche, la esperanza de encontrar sobrevivientes era cada vez más baja.

Turquía está situada en una de las zonas sísmicas más activas del mundo. En 1999, un terremoto de magnitud 7,4 sacudió al noroeste del país y causó más de 17.000 muertos, un millar de los cuales, en Estambul.