Según relató una fuente cercana a la investigación, el hombre, turco y de 47 años, » quiso impresionar a una mujer», y por eso tuvo la idea de jugar a la ruleta rusa.

El increíble drama sucedió alrededor de las 2.55 dentro del bar. Según contaron medios locales, los últimos clientes acababan de irse cuando ocurrió el hecho y el gerente ya había cerrado hacía una hora. Sin embargo, no estaba solo, sino en compañía de una joven.

Para impresionarla, se envalentonó en este inaudito desafió. El hombre tomó un revólver y se embarcó en la apuesta. El juego consiste en retirar todos las balas menos una del arma, luego girar el tambor al azar, apoyar el cañón en la sien y presionar el gatillo. En un arma de este tipo, hay un riesgo en ocho, o seis, de suicidarse.

«Puso una bala en el revólver de calibre 357 Magnum e hizo girar el tambor. Se mató al primer disparo», agregó esta fuente.

La joven mujer a la que deseaba impresionar, quien estaba presente, indicó que el gerente del bar había consumido alcohol y cocaína.
Las autoridades iniciaron una investigación sobre el hecho.