La fuerte caída en el precio internacional del barril de crudo prendió luces de alarma en el mundo. Pero para el ex secretario de Recursos Hidrocarburíferos de la Nación, José Luís Sureda, podría encontrarse un aspecto positivo: el hecho de que se haya corregido el atraso del 10 por ciento en los combustibles líquidos que advertían las petroleras locales tras el congelamiento de precios.

“Supongo que esta caída (del precio internacional del barril de crudo) ha significado una corrección muy importante, donde el mercado está corrigiendo una distorsión que el Gobierno no fue capaz de corregir”, opina el actual consultor en diálogo con surtidores.com.ar.

En este marco, Sureda considera: “Esto refuerza una oportunidad para que el Gobierno se siente seriamente a negociar con las empresas y las provincias (como Neuquén)” sobre el futuro del downstream.

Pero para Cristian Folgar, ex Subsecretario de Combustibles de la Nación, “no hay efectos positivos de esta caída” del valor internacional de crudo. El especialista apunta a la magnitud del fenómeno, al cual se le suma el efecto recesivo del coronavirus.

“Con estos precios cae la economía de los países, el precio de las materias primas y las acciones de las empresas”, señala Folgar, consultado por este medio. Cabe destacar que la acción de YPF en Nueva York se depreció por encima del 20 por ciento.

“Si solamente cayera el precio del crudo tendríamos los efectos negativos obvios, como el desincentivo a la producción, pero el beneficio positivo es que salga más barata la energía; pero lo que estamos viviendo ahora es una recesión global”, indica.

¿Cuánto podría durar la caída?

Sureda analiza: “sin coronavirus, tendríamos precios de petróleo bajos para por lo menos 3 o 4 meses más; pero con el virus, hasta antes de fin de año esto no cambia, salvo que Arabia Saudita deje de producir, pero es difícil”.

Para el ex secretario de Recursos Hidrocarburíferos a este cuadro hay que sumarle el stock comercial con el que cuenta Estados Unidos, que ronda los 500 millones de barriles de petróleo y que tiene un volumen similar como parte de su “reserva estratégica”.

“Ese exceso que va a presionar a la baja en los precios, probablemente de varios meses”, considera y remata: “la situación es muy compleja”.

“En Vaca Muerta pega terrible”

En cuanto al upstream, Sureda advierte que estos precios internacionales, de 35 dólares para el Brent y 32 dólares para el WTI, “en Vaca Muerta pega terrible”.

“Vaca Muerta hoy no funciona en Argentina por menos de 50 dólares el barril. Se puede operar a pérdida por algunos meses a 45 dólares pero a estos precios internacionales es muy difícil”, observa.

Para el especialista “el Gobierno, como primera reacción, tendría que haber quitado las retenciones”.