A 16 días de confirmarse el primer caso de coronavirus en la Argentina, el presidente Alberto Fernández estableció a través de un Decreto de Necesidad y Urgencia el aislamiento social preventivo y obligatorio en todo el territorio nacional. La medida, que rige hasta el 31 de marzo, restringirá la circulación de las personas en la vía pública y buscará poner un freno al avance de la enfermedad en el país, donde ya hay 128 infectados y tres muertos.
Quedará restringida la circulación. De acuerdo con lo establecido por el decreto, todos los habitantes del país deberán permanecer en sus hogares a partir de las 0 horas del viernes 20 de marzo. Sobre este punto, Ferández sostuvo: “Nadie tiene que entrar en pánico. A partir de ese momento nadie puede moverse de su residencia. Todos tienen que quedarse en sus casas”.
Sin embargo, el Presidente aclaró que la Prefectura, la Gendarmería y la Policía Federal y provincial controlarán a quienes circulen por las calles. “Aquel que no pueda explicar lo que está haciendo se verá sometido a las sanciones que el Código Penal prevé. Vamos a ser absolutamente inflexibles”, subrayó.
Estará prohibido circular en rutas. Esto regirá tanto para las nacionales como para aquellas dentro de las ciudades de todo el país. No obstante, se permitirán traslados por cuestiones excepcionales, además de toda la circulación que continuará funcionando para garantizar la producción imprescindible, el abastecimiento y los servicios de salud.
En tanto, el transporte público de pasajeros sólo estará disponible para uso de quienes están exceptuados de cumplir el aislamiento. También se mantendrá el sistema de cajeros electrónicos y el traslado de caudales.
Se desalentará el uso de los autos. Para eso, se harán verificaciones y constataciones sobre los motivos por los que cualquier persona o automóvil está transitando. Quien no pueda justificarlo será sancionado.
Además, no podrán realizarse eventos culturales, recreativos, deportivos, religiosos, ni de ninguna otra índole que impliquen la concurrencia de personas, y se suspende la apertura de locales, centros comerciales, establecimientos mayoristas y minoristas, y cualquier otro lugar que requiera la presencia de personas.
En relación con el último punto, Fernández se refirió a aquellas actividades que estarán eximidas de hacer la cuarentena. En esa nómina, incluyó: “Los que trabajamos en los gobiernos nacionales, provinciales y municipales en los niveles de conducción política, los que trabajan en la sanidad, en las fuerzas de seguridad y en las fuerzas armadas”.
También estarán exceptuados quienes se dedican a la producción de alimentos, fármacos y actividades como el petróleo, las refinerías, los trabajadores de los medios de comunicación, las personas que asistan a otras, comedores escolares, comunitarios y merenderos, recolectores de residuos, servicios públicos básicos, personal de los servicios de justicia de turno, estaciones de servicios y servicios postales.
“Confío en la responsabilidad de todos los argentinos y todas las argentinas. Les he pedido a todos los gobernadores la máxima severidad”, agregó el Presidente.
Este sitio utiliza cookies.