El Aislamiento Preventivo y Obligatorio pateó el tablero de la dinámica de todas las actividades diarias, y la de los clubes sociales y deportivos no está exenta. Son grandes espacios de encuentro para chicos y grandes, de compartir y crecer haciendo deportes y sobre todo de generar lazos de solidaridad y pertenencia. La otra cara de la moneda son los grandes gastos que afrontan los clubes de manera mensual y que son solventados gracias al aporte de sus socios. Por eso, surgieron diversas estrategias de los clubes Misioneros para afrontarlo.

En el caso del club CAPRI, el trabajo continúa puertas adentro, con el gran objetivo de mantener las instalaciones y además aprovechar para realizar mejoras para cuando estén dadas las condiciones de apertura.

«Para poder afrontar la situación económica que es de público conocimiento, el club decidió tomar una conducta lo más solidaria posible teniendo en cuenta nuestras obligaciones impostergables como el sueldo de nuestros empleados. Para ello hemos decidido hacer un descuento del 40% en las cuotas, apostando con esto a la solidaridad de nuestros socios, y tuvimos muy buenas respuestas. Y hacia adentro estamos organizando el trabajo de personal respetando todas las normativas vigentes para cuidar a los trabajadores” destacó Rubén “Benco” Horrisberger, presidente de la Comisión Directiva.

Son 8 hectáreas que tiene el club en su sede de Villa Cabello que reciben limpieza y mantenimiento permanente, así como todos los espacios verdes donde también se incluyen dos canchas de fútbol y dos de rugby. Además, para ampliar la diversidad de especies, se plantaron más de 10 árboles autóctonos, que desde octubre del año pasado ya suman 30 nuevos árboles.

Se continúa trabajando en el cuidado de las 7 Canchas de tenis, el mantenimiento del césped sintético de la cancha de hockey y la puesta en valor de las canchas de paddle. Para los quinchos, se están confeccionando y terminando nuevas parrillas para ser utilizadas por los socios. En la sede centro continúa el mantenimiento de la pileta olímpica climatizada y durante el mes de abril se realizó la fumigación preventiva para combatir el Dengue en ambas sedes.

Acciones durante la pandemia

A los pocos días de dictada la emergencia sanitaria y ante una eventual disparada de la pandemia, el club CAPRI se notificó con autoridades provinciales y puso a disposición las instalaciones en caso de que lo requieran. El albergue, que recibe a deportistas durante las temporadas de competencia, se encuentra preparado y a disposición cuando ellas lo dispongan.

Además desde comienzos de abril, el club como parte de “Clubes Misioneros Unidos” comenzó una colecta de elementos de higiene y prevención para colaborar con las autoridades sanitarias. Los socios, a pesar de la fuerte incertidumbre, se mostraron muy solidarios y desde la institución invitan a seguir sus redes sociales para conocer cómo colaborar.

«Esta situación de crisis sanitaria y económica nos representa un desafío enorme como individuos, como familia y como club y estamos dispuestos a enfrentarla juntos con el anhelo de encontrarnos todos disfrutando en poco tiempo de nuestro querido CAPRI» concluyó muy agradecido Benco Horrisberger.