La Iglesia italiana denunció que la decisión del gobierno de mantener la suspensión de las misas en todo el país compromete «el ejercicio de la libertad de culto», luego de que el premier Giuseppe Conte confirmara que no flexibilizará las restricciones por coronavirus para las celebraciones al menos hasta fines de mayo.

«Los obispos italianos no pueden aceptar ver comprometido el ejercicio de la libertad de culto», afirmó la Confederación Episcopal Italiana (CEI) sobre la decisión de Conte de autorizar la realización de funerales a partir del 4 de mayo pero no de las misas.

Según un comunicado de la CEI difundido a última hora del domingo, y divulgado por el sitio oficial del Vaticano, «debería estar claro para todos que el esfuerzo al servicio de los pobres, tan significativo en esta emergencia, nace de una fe que debe poder nutrirse de sus fuentes, en particular la vida sacramental».

Tras el comunicado de los obispos, el Consejo de Ministros prometió que «en los próximos días» se pondrá a estudio «un protocolo que permita lo antes posible la participación de los fieles en las celebraciones litúrgicas en condiciones de máxima seguridad».

Mientras el comité técnico científico que asesora a Conte planteó a través del diario Repubblica que antes del 25 de mayo no estarán dadas las condiciones de seguridad, el diario Avvenire criticó hoy a través de su editorial la decisión del gobierno como «una elección miope e injusta» que provoca una «herida injustificable e incomprensible».

Conte anunció el domingo a la noche que desde el 4 de mayo iniciará una flexibilización de la cuarentena vigente desde el 10 de marzo, en un plan gradual por el que los museos y negocios minoristas abrirán el 18 de mayo y bares y restaurantes el 1 de junio.

Hasta el momento, 26.644 personas murieron por coronavirus en Italia y 197.675 fueron contagiadas, al menos oficialmente, desde el inicio de la pandemia.