La Cámara Federal porteña confirmó el procesamiento por venta de droga y violación de la cuarentena a un hombre sorprendido poco antes de la medianoche del 15 de abril último con 53 panes de marihuana en el interior de la Villa Zabaleta, en la ciudad de Buenos Aires.

El acusado quedó procesado con prisión preventiva por presunta comercialización de estupefacientes, pero además se le imputó el artículo 205 del Código Penal porque estaba en la calle y violó el aislamiento social preventivo y obligatorio por la pandemia de coronavirus, según la resolución a la que accedió Télam.

El 15 de abril último a las 23.55, el hombre fue interceptado por personal de Prefectura Naval en el cruce de las calles 8 de diciembre y 27 de septiembre, en ese barrio de emergencia, cuando arrojaba en un pasillo un bolso negro.

Una vez secuestrado el bolso, se determinó que contenía 53 panes de marihuana, que representaban unos 29 kilos de esa droga.

La defensa oficial del acusado argumentó que no violó la cuarentena porque no podía cumplirla al carecer de domicilio fijo.

«Cabe destacar que el imputado, al momento de declarar, sostuvo tener un domicilio, que no pudo identificar por no recordar el número catastral», consideraron los camaristas Leopoldo Bruglia, Pablo Bertuzzi y Mariano Llorens al confirmar el procesamiento resuelto por el juez federal Rodolfo Canicoba Corral.

Además, ese aspecto «no logra explicar las razones por las cuales, en violación al Aislamiento Social Preventivo y Obligatorio, el imputado circulaba portando 53 panes de marihuana», se cuestionó en el fallo.

«No se advierte en dónde radicaba el impedimento del procesado para ajustarse a las pautas impuestas por el Poder Ejecutivo Nacional y que lo condujo a verse implicado en los hechos que aquí se le atribuyen», concluyó la Cámara.

El artículo 205 reprime con prisión de seis meses a dos años a quien “violare las medidas adoptadas por las autoridades competentes, para impedir la introducción o propagación de una epidemia”

En cuanto al delito de venta de estupefacientes, consideraron que «si bien es cierto que la cantidad, por sí sola, no determina el sentido de la conducta detectada, la significativa cantidad de droga encontrada –casi 29 kilos- y su fraccionamiento -53 panes-, es indicativo de un obrar que trasciende su mera tenencia, para sugerir que era un paso más engarzado a una cadena de comercio».

Al detenido se le incautó la droga «cerca de la medianoche, en un contexto que nos lleva a considerar que habría escogido el momento más propicio para el desarrollo de un acto eslabonado a la venta final de ese material», agregaron los jueces.

El delito de venta de droga prevé una pena máxima de 15 años de prisión y además existen «riesgos procesales concretos», como «discrepancias en la correcta identificación» del detenido, quien aportó dos números de documento distintos y no acreditó un domicilio.

También resta peritar un teléfono celular que se le secuestró, sostuvo la Cámara, que además del procesamiento confirmó un embargo de 300.000 pesos trabado sobre el acusado.