Los argentinos tenemos muchas pasiones, somos pasionales. Nos cagamos a trompadas por un bocinazo con desconocidos, nos puteamos por un like en Instagram con gente que amamos y si algo sabemos es cómo disparar comunicacionalmente cuando de política se trata (que se dispare no quiere decir que se acierte).

Luis Naidenoff, apareció en Clarín (es el jefe del radicalismo en el Senado, chiques) diciendo que “el negocio del Gobierno es la cuarentena”. Y, obviamente primero lo viví, o lo sentí como otra de las chicanas que se construyen a diario tanto desde los dicursos oficialistas como de opositores, pero cuando me quemé la lengua después del primer sorbo de este café negro como futuro político de dirigente peronista rebelado, tuve que hacer una pausa y empecé a comparar. Que odiosas son las comparaciones la puta madre.

Este jueves se confirmó que Chile registró un total de 86.943 contagios de coronavirus COVID-19, cifra con la que superó el número de casos registrados en China, origen de la pandemia. El país asiático desde donde se nos empujó a todo este despelote, registra un total de 82.995 contagios por coronavirus quedando en el lugar 15 de los países más afectados por la pandemia. ¿Cómo se dice «¡Estamos en la B! en chino?

El presidente de Brasil, Jair Bolsonaro, que ya chequeamos y no, no está afiliado a ningún partido de esos de mierda en nuestro país, cuestionó ayer el rumbo de la Argentina frente a la pandemia y sus consecuencias con frases hermosas (en campaña y sin pandemia la uso sin dudarte, eh) como “miren hacia dónde está yendo nuestra querida Argentina. ¿Alguien quiere eso para Brasil?”, mientras defendía la línea del Gobierno federal brasileño de negar las cuarentenas y medidas de aislamiento social que puedan significar algún tipo de freno en la actividad económica (o en el avance de los contagios aparentemente) del país mais grande do mundo. Ojo, igualmente el Banco Central proyectó una caída de casi un 6% en la economía de Brasil en 2020 debido a que 4,9 millones de brasileños se quedaron sin laburo entre febrero y abril. Una gripezinha.

Perú registró ayer otra vez un récord, con más de 6.000 casos nuevos de coronavirus, para llegar a casi 136.000 contagios (Lima concentra alrededor del 62% de todos los casos positivos en el país), según el Ministerio de Salud. El aumento de casos se produce justo cuando el país ingresó esta semana a una nueva fase de cuarentena que se fijó hasta fines de junio, pero con la reanudación de algunas actividades económicas (formales) y con la «toma» de las calles de los vendedores informales que, tras más de dos meses de confinamiento, decidieron que el hambre puede más.

¿Cómo les queda el estómago con estos números? Volviendo al formoseño radical (de partido chiques), Naidenoff, también dijo que «tenemos la obligación de advertir, no es que se rompió la tregua. Hay un alejamiento de lo cotidiano, de lo que pasa día a día (jo de me). Al gobierno la pandemia le sirvió para cerrar filas (Banco. Muy cierto). Que así como cerraron filas que encuentren una hoja de ruta no para la post pandemia, para la transición, porque hay argentinos que tocaron fondo». Hermoso todo, pero pareciera que olvida que su alianza perdió las elecciones pasadas por todo eso de lo que culpa a este gobierno. Hay un delay ahí, Luis.

¿Por qué todo este contextualizar? Porque así va a quedar esto para un largo rato, este es el «new normal». De chicanas y estadísticas.

¿En Misiones? Y… la verdad, bien. Bueno, hasta ayer que vino Alberto y se armó un puterío bárbaro porque los militantes queremos tocar a los dirigentes. ¿Qué tiene que ver? Y si chiques, sin la foto no somos nada. No estuvimos. No podemos recordar. Y bueno, Alberto con barbijo, compañerxs sin barbijo y Oscar Herrera Ahuad con barbijo pero al borde de la alopecia nerviosa. Y es que el vago no duerme hace como 70 días para hacer que todo salga bien, si hasta (mis abogados sugieren que ponga este «dicen» acá) sale a recorrer obras de construcción «en un auto de no gobernador» y putea capataces que no se toman en serio las medidas de distanciamiento social y coso. Posta.

En fin, no vamos a salir de gira pronto, eso queda claro, pero por lo menos tenemos la política que está dándolo todo, y nos va a dejar expuestos, como en un tender de esos que se oxidan y te manchan la ropa, lo mejor y lo peor de cada partido para cuando todo esto termine.