Las relaciones y demostraciones de poder también se dan en terrenos invisibles, el Mansplaining es una forma de micromachismo y se refiere a la manera en que los hombres intentan explicarles a las mujeres los temas de una forma paternalista y condescendiente, por el simple hecho de asumir que él tiene un mejor manejo del tema que se esté tratando sin ningún tipo de prueba, desacreditando a su interlocutora simplemente por su género.

Su terminología no requiere de mucha ciencia, man (hombre) y explaining (explicar) y se lo acuña a Rebecca Solnit , quien estableció este término en 2008 cuando publicó el ensayo luego convertido en libro “Los hombres me explican cosas». Dicho concepto nació a partir de una experiencia de Solnit en una fiesta, donde un hombre sabía que Rebecca era una escritora reconocida e insistió en resumirle la reseña que leyó de un libro nuevo. El hombre la interrumpió tantas veces que no dio oportunidad a Solnit de revelarle que ella era la autora de dicho libro que el tanto insistió en explicarle. El concepto mansplaining apareció por primera vez en un comentario de un blog publicado el 21 de mayo del 2008 y en el 2010 fue seleccionado para la lista de palabras del año del The New York Times.

En un estudio de las universidades de Brigham y Pricenton, los hombres hablan tres veces más que las mujeres en las reuniones de trabajo. “Ellos se toman y se les asigna más tiempo para hablar en casi todos los entornos profesionales” escribió la periodista Julia Baird en un artículo de New York Times, donde propuso además, la incorporación del término “manologue” (monólogo de un hombre) para nombrar la verborragia masculina cuando no es solicitada.