Carolina Vespasiano (Agencia CTyS-UNLaM) ‚Äď


Un equipo de investigadores de la Universidad Nacional del Litoral (UNL) y del CONICET relev√≥ la presencia de especies de p√°jaros en dos campos de arroz ‚Äďuno con uso de agroqu√≠micos y otro agroecol√≥gico– y evalu√≥ en qu√© grado esta variedad de aves cumple una funci√≥n ben√©fica en el proceso de cultivo.

‚ÄúEncontramos que hay una mayor cantidad de funciones que las aves pueden cumplir cuando se realiza un manejo agroecol√≥gico, y eso se relaciona con que hay una gran diversidad de especies que, adem√°s, tienen caracter√≠sticas diferentes‚ÄĚ, explic√≥ Rodrigo Lorenz√≥n, investigador del Instituto Nacional de Limnolog√≠a (INALI-CONICET-UNL) y autor principal del trabajo, a la Agencia CTyS-UNLaM.

Se trata de uno de los primeros estudios que eval√ļa la interacci√≥n entre un modelo productivo y la fauna silvestre, no solo para analizar el impacto ecol√≥gico de estas pr√°cticas, sino para registrar c√≥mo la producci√≥n puede verse beneficiada a causa de una mayor ‚Äúdiversidad funcional‚ÄĚ de especies.

‚ÄúEn ese caso, nos interes√≥ el enfoque funcional porque nos da una idea de los servicios ecosist√©micos que las aves aportan y c√≥mo se pueden potenciar mediante diferentes t√©cnicas productivas‚ÄĚ, precis√≥ el investigador.

Los investigadores tomaron dos campos con técnicas de producción diferentes, situados a 14 kilómetros de distancia entre sí, en la zona arrocera de la localidad de San Javier, al este de la provincia de Santa Fe. En ocho oportunidades, distribuidas entre la siembra y la cosecha, contabilizaron qué especies de pájaros había y en qué cantidad.

Con estos datos, tomados por observaci√≥n directa y por grabaci√≥n de vocalizaciones (cantos de los p√°jaros), el equipo clasific√≥ a las especies seg√ļn c√≥mo se compon√≠a su dieta, con qu√© estrategia y en qu√© lugar obten√≠an el alimento. As√≠, determinaron qu√© servicio ecosist√©mico brindaba la especie para el desarrollo del arrozal.

‚ÄúLas aves ‚Äďse√Īal√≥ Lorenz√≥n- son animales muy √ļtiles para estos estudios. En primer lugar, porque tienen la posibilidad de trasladarse, entonces, si se la encuentra en determinado h√°bitat es porque ese lugar le ofrece un beneficio. En segundo lugar, por la gran diversidad que estas especies tienen en dietas y en comportamientos, que las lleva a cumplir roles distintos‚ÄĚ.

Por ejemplo, entre las aproximadamente 450 especies de aves presentes en Santa Fe, se cuentan especies que difieren en el h√°bitat (terrestres, de humedales y acu√°ticas); con diversidad de dietas (omn√≠voras, carn√≠voras, herb√≠voras e insect√≠voras), con distintas estrategias de obtenci√≥n de alimento ‚Äďdesde caza en el aire hasta alimentaci√≥n en el suelo y excavaciones- y con una gran cantidad de divergencias que moldean su relaci√≥n con el ambiente.

Esta variabilidad es la que permite que desarrollen tareas diferentes, como puede ser el control de plagas de artrópodos herbívoros por parte de los pájaros insectívoros, de manera natural.

El paisaje que aparece en un modelo agroecol√≥gico, donde se cuenta en mayor proporci√≥n con otras coberturas vegetales adem√°s del arroz, es perfecto para que esa variedad de aves de caracter√≠sticas distintas interact√ļe con el medio y haga su aporte.

Por el contrario, en el modelo convencional, donde no hay tanto espacio para la vegetación espontánea ni para la presencia de una diversidad y abundancia tan grande de invertebrados, la variedad de aves se reduce a grupos de especies con dietas y características más similares entre sí. En este hábitat, el control de poblaciones de insectos ya no está dado por las aves, sino por plaguicidas sintéticos.

Relevar la interacción modelo-fauna silvestre desde una perspectiva funcional permite ir un poco más allá de los estudios sobre impacto ambiental y biodiversidad: permite sumar variables para poner de relieve la necesidad de virar hacia un modelo productivo sustentable.

‚ÄúLo que nos motiv√≥ a utilizar un enfoque funcional es empezar a ser escuchados en el sector productivo. Es muy interesante como los propios productores dan cuenta de estos beneficios, por ejemplo, cuando ven que el problema de los insectos da indicios de comenzar a autoregularse en el agroecosistema‚ÄĚ, plante√≥ Lorenz√≥n.

Del estudio, publicado en la revista científica Biología Tropical, también participaron los investigadores Evelina J. León; Marcelo Juani; Adolfo H. Beltzer; Paola M. Peltzer; Rafael C. Lajmanovich y Andrés M. Attademo.

 

Fecha de Publicación: 2020-07-17
Fuente: Agencia CTyS