Texto de Carlos Figueroa publicado originalmente en AutoBlog
El cuartel de Bomberos Voluntarios de San Vicente (Misiones) está compuesto por 43 efectivos activos oficializados y asegurados a nivel nacional. Cada uno cumple un rol fundamental en el escuadrón y generalmente hay cinco bomberos de guardia en el cuartel: es la dotación justa para cualquier tipo de emergencia que pueda surgir y uno de ellos permanece en el cuartel para hacer sonar la alarma tres veces en caso de que sea un incendio en un domicilio o industria, que necesite de mayor personal (de esta forma, el resto del personal conoce y sabe que debe ir al cuartel para acudir al incendio).
El cuartel percibe un subsidio anual del Estado de un máximo de dos millones de pesos, que es utilizado para el mantenimiento de los equipos.
Las autobombas que tiene el cuartel son equipadas por InterAmericaGroup en Estados Unidos y son ploteadas en Misiones. La incorporación más reciente fue una Ford F-250, que el cuartel compró por 45 mil dólares en Estados Unidos. Es una SuperDuty IV.
Sin embargo, los Bomberos Voluntarios de San Vicente también tienen en su flota: Toyota Hilux, Ford 350 Eco-Line V8 Turbodiesel Ambulancia, Hino Ranger 4D, Ford F-350 XL, Ford L9000, Ford F-100 (Cummins 3.0) y Mercedes-Benz 1620 Cisterna.
También tienen un autobomba abandonado, importado de Corea del Sur, con volante a la derecha. No me supieron decir el modelo.
Durante el día que fui a fotografiar las unidades surgió un pequeño incendio, que es el que coloqué en algunas fotos y los bomberos me permitieron ir junto a ellos en la F-250 Super-Duty. Fuimos al incendio y mientras ellos disipaban las llamas les tomé algunas fotografías. La F-250 es increíblemente grande, se la siente pesada, pero su motor compensa con esos 6.7L V8 y 1.267 Nm de torque, que empujan muchísimo.
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