En una nota con Itapúa en Noticias, el historiador encarnaceno Julio Sotelo recordó que la actual disposición de las autoridades paraguayas y argentinas de impedir la conexión entre Encarnación y Posadas como medida sanitaria, es la tercera vez en toda la historia.

Sotelo rememoró que según algunos documentos, en setiembre de 1889 se dispuso el cierre de fronteras entre ambas ciudades tras la aparición del primer caso de la peste bubónica en Asunción, cuya noticia llegó a las autoridades provinciales de Misiones que como medida de contingencia decidieron impedir el cruce de embarcaciones hasta Posadas, donde se encontraba el único puerto habilitado. Este cierre habría durado aproximadamente 6 meses cuando en el mes de marzo del siguiente año se decidió la apertura fronteriza.

Posteriormente 20 años más tarde ocurrió lo mismo con la llegada de la gripe española en ambos países. El comentario generalizado en la capital de Itapúa era la prohibición de cruzar a Posadas por el aumento repentino de casos de «akanundu vai». Meses más tarde la actividad comercial entre ambos países se reestablecía. Un dato importante de esa época era la presión del sector comercial, teniendo en cuenta la llegada del ferrocarril en ambas ciudades y una población mucho mayor al primer cierre.

Este mismo escenario se vuelve a repetir un siglo más tarde cuando en marzo de este 2020, el COVID-19 obligó al cierre de fronteras que ya superan los 6 meses.

Para Sotelo, es sumamente importante que cuando pase esta pandemia, en Encarnación se reflexione en la reinvención laboral y no depender exclusivamente del comercio fronterizo para evitar grandes crisis económicas como la que estamos atravesando en la actualidad.

Fuente: Itapúa en Noticias

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