Donald Trump ha anunciado en la madrugada de este viernes a través de su cuenta de Twitter que él y la primera dama de EE.UU., Melania Trump han dado positivo en una prueba de coronavirus.
«Esta noche, la primera dama y yo hemos dado positivo en un test de Covid-19», dijo el presidente de EEUU en la red social. «Comenzaremos nuestra cuarentena y nuestro proceso de recuperación inmediatamente. Superaremos esto juntos».
Por su parte, Melania Trump expresó que “Como demasiados estadounidenses este año, el presidente y yo estamos en cuarentena en casa tras dar positivo por COVID-19. Nos sentimos bien y yo he pospuesto todos mis compromisos próximos. Por favor, asegúrense de tener cuidado y todos juntos lo superaremos”, afirmó.
El presidente y la primera dama de Estados Unidos entraron en cuarentena el jueves luego de que Hope Hicks, una de las colaboradoras más cercanas del mandatario, anunciara que había dado positivo por coronavirus en la tarde.
Hicks, que en el pasado fue directora de comunicación de la Casa Blanca y ahora es asesora de la campaña para la reelección de Trump, dio positivo por coronavirus después de haber compartido con el presidente varios viajes esta semana y compartirá con Trump el avión y en el helicóptero presidenciales.
El médico de la Casa Blanca Scott Conley aseguró que Trump y su esposa planean permanecer allí durante la convalecencia. “La unidad médica mantendrá en constante vigilancia y los informaré sobre algún acontecimiento futuro”, dijo Conley en un comunicado.
Ambos “están bien en este momento y planean mantenerse en su hogar en la Casa Blanca durante su convalecencia”, dijo el doctor Sean Conley en un comunicado. “Espero que el presidente continúe cumpliendo sus funciones sin interrupción mientras se recupera”, agregó.
Trump, con 74 años y obeso está en el grupo de riesgo por el virus, aunque no fuma ni bebe alcohol, y tampoco tiene algunas de las otras condiciones clínicas que pueden agravar el cuadro para las personas que contraen coronavirus. En un comunicado, un portavoz de la Casa Blanca, Judd Deere, dijo que el presidente «se toma muy en serio su salud y su seguridad y la de todos los que trabajan para apoyarlo a él y al pueblo estadounidense».
Coronavirus en la Casa Blanca
“Ella dio positivo”, dijo Trump a la cadena Fox News, confirmando informaciones de medios sobre Hope Hicks, una consejera cercana. “Acabo de hacerme un test y veremos qué pasa”, añadió, señalando que esperaba tener los resultados “esta noche o mañana
Antes de que se conociera el resultado del test de COVID-19, Trump anunció que entraba en cuarentena luego de que su colaboradora diera positivo.
Después de casos positivos anteriores cercanos al presidente, la Casa Blanca instituyó un régimen de pruebas diarias para los asesores principales del presidente. Otros que estarán muy cerca del presidente y el vicepresidente, incluidos los periodistas, también se someten a pruebas todos los días.
Si bien los Centros para el Control y la Prevención de Enfermedades recomiendan que las personas que han estado en contacto cercano con alguien con COVID-19 se pongan en cuarentena durante 14 días, el personal de la Casa Blanca se considera trabajadores esenciales. Las pautas de los CDC para los trabajadores esenciales expuestos les permiten regresar al trabajo si toman precauciones, como tomarse la temperatura antes de ir al trabajo, usar una máscara en todo momento y practicar el distanciamiento social, y es justamente esto último lo que no se han empeñado en cumplir y les ha valido críticas alrededor del mundo.
Trump, la Casa Blanca y su campaña han desobedecido otras pautas y recomendaciones de los CDC de los funcionarios de salud pública y se han negado en gran medida a usar máscaras o practicar el distanciamiento social.
El presidente de los EEUU se suma a la lista de responsables políticos que han contraído el virus, entre ellos el presidente brasileño Jair Bolsonaro y el primer ministro británico Boris Johnson.
El resultado positivo del presidente de 74 años probablemente agudizará la ya intensa atención pública sobre su manejo ineficaz de la pandemia mientras hace campaña para su reelección contra el demócrata Joe Biden.
EEUU está a poco más de un mes de las elecciones presidenciales, el próximo 3 de noviembre, y el presidente se encuentra en medio de una frenética actividad de campaña donde ha dado que hablar su energía al desarrollar sus actividades y ha tenido actos en varios estados en esta semana. La mayoría de los asistentes a sus actos no llevan máscaras ni tapabocas, ni guardan distancia de seguridad. En el debate del pasado martes, mostró un tapabocas que sacó del bolsillo interior de su chaqueta y bromeó sobre la costumbre de su rival, el demócrata Joe Biden, de aparecer con mascarilla en todos sus actos públicos.
El presidente de EE.UU. se ha mostrado reacio a llevar máscara para protegerse del coronavirus, y la luce en contadas ocasiones.
Durante la campaña, Trump ha mantenido grandes y multitudinarias reuniones y actos de campaña, que suele tener —aunque no siempre— al aire libre. En junio mantuvo uno en un centro de congresos de Oklahoma, y uno de los asistentes, el ex candidato republicano Hermann Cain, falleció de coronavirus después.
En la agenda de este viernes la Casa Blanca tenía previsto una reunión informativa sobre inteligencia, una llamada telefónica sobre el apoyo a personas mayores vulnerables durante la pandemia, otro acto con donantes en Washington y un viaje a Florida que ya fue anulado.
El positivo de Trump impacta de lleno en la campaña presidencial estadounidense, cuyos comicios están previstos para el próximo 3 de noviembre.
La Casa Blanca no dijo cuánto tiempo Trump permanecerá aislado, aunque el protocolo médico sugiere que será al menos por 14 días. La salud del mandatario ya era fuente de dudas e incertidumbre, y la única información oficial era el escueto comunicado del médico presidencial en el que indicó que estaba bien y permanecería en la residencia oficial. Otra duda era cuál era el tratamiento que seguiría Trump.
Estados Unidos es el principal país afectado del mundo por la pandemia, con más de siete millones de casos y más de 207.000 muertes confirmadas.
Paradójicamente, Trump había dicho en los últimos días que Estados Unidos estaba “dando la vuelta con la pandemia”, ha minimizado la gravedad del virus desde el inicio de la crisis de salud, comparó al coronavirus con la gripe, y ha dicho varias veces que “se va a ir”, en evidente contraste con lo que indican los científicos, se negó a usar barbijo, y presionó a los gobernadores a que levantaran restricciones para recuperar la economía, y en uno de sus últimos actos de campaña dijo que “afecta a casi nadie”.
