Francia podría anunciar hoy un reconfinamiento general, aunque menos estricto que el de la pasada primavera, ante una cruda segunda ola de la pandemia de coronavirus, luego de que las autoridades informaran ayer más de 300 muertos en hospitales. En el seno del Ejecutivo gana peso la idea de que solo un confinamiento puede detener esa tendencia, aunque tratarán de que sea lo menos lesivo posible para la economía.
El presidente francés, Emmanuel Macron, anunciará a las 20 (las 16 en Argentina) nuevas medidas que se prefiguran “impopulares”, según un consejero ministerial. Macrón se había mostrado reacio hasta ahora a decretar un nuevo confinamiento, difícil de aceptar por parte de la población y con duras consecuencias para la economía después de los tres meses de parón registrados entre marzo y mayo pasados.
Pero el aumento de contagios y de muertes se ha acelerado en los últimos días, sin que la degradación de la situación se haya mitigado diez días después de que se anunciara un toque de queda que afecta ya a dos tercios de la población francesa entre las 10.00 horas de la noche y las 6.00 horas del día siguiente.
El dirigente del partido gubernamental La República en Marcha (LREM), Stanislas Guérini, justificó por adelantado el ya probable reconfinamiento: “Se necesitan medidas fuertes, medidas potentes, comprensibles para todos los franceses, nacionales probablemente”, dijo al canal de televisión France 2.
Ayer, más de 2.900 enfermos de Covid-19 estaban ingresados en cuidados intensivos, es decir la mitad de la capacidad actual (5.800 camas) de estos servicios.
El portavoz del Gobierno, Gabriel Attal, aseguró que barajan estimaciones que indican que “en la actual trayectoria en dos semanas se alcanzará el número de hospitalizaciones registrado en el pico de la primera oleada”.
En los últimos siete días, más de 14.100 personas han sido hospitalizadas, más de 2.000 de ellas en cuidados intensivos. En la página oficial del Gobierno, las autoridades dieron cuenta de 288 muertos en los hospitales el martes para las 24 horas previas, y 235 en residencias para ancianos en los últimos cuatro días.
Las cifras elevaron a 35.541 el total de fallecidos en Francia desde el inicio de la pandemia.
En los momentos más duros de la primera ola, en abril, se registraron más de 700 muertos algunos días, sumando hospitales y residencias.
Para Philippe Juvin, jefe de urgencias del hospital parisino Goerges-Pompidou, un reconfinamiento es inevitable: “Hay que tomar esta medida, cierto”, dijo en la radio RTL.
“Estamos ante una curva que asciende bastante rápido (de 30 a 50.000 nuevos casos por día) y hay que tomar medidas ahora porque podrían tomarlas demasiado tarde si esperamos por ejemplo ocho días”, añadió, señalando “un riesgo de desbordamiento del sistema de salud”.
El presidente de la Federación de Hospitales de Francia, Frédéric Valletoux, señaló que el toque de queda de 21 a 6 impuesto para 46 millones de franceses “no dio los resultados” esperados.
El reconfinamiento podría ser menos estricto que el de la primavera boreal, con escuelas que seguirían abiertas, así como los servicios públicos y comercios esenciales.
Debe “responder al objetivo de limitar los contactos físicos, pero al mismo tiempo la economía y también la sociedad deben seguir funcionando”, declaró Juvin, pidiendo encontrar el “buen nivel” de equilibrio.
Este sitio utiliza cookies.