Al menos tres personas han fallecido y varias han resultado heridas después de un ataque con cuchillo sobre las nueve de la mañana dentro de la iglesia de Notre-Dame de l’Assomption de Niza, en el sur de Francia, anunció el alcalde de la ciudad, Christian Estrosi.
El alcalde aseguró que el autor de los hechos resultó gravemente herido durante su arresto por parte de la policía municipal y que no dejaba de gritar “Alá es grande” cuando fue reducido.
Según los medios franceses, los asesinados son dos mujeres y un hombre. Una de las mujeres habría sido decapitada en el interior de la basílica y la otra degollada. Esta última logró refugiarse en un bar cercano al templo donde falleció a causa de las heridas. La víctima hombre es el sacristán de la iglesia de Nuestra Señora de Niza (Notre-Dame ) y fué apuñalado.
La policía municipal fue la primera en intervenir, secundada por la policía nacional. Inmediatamente se envió los servicios especiales para verificar la ausencia de un artefacto explosivo. También se ha habilitado un gran perímetro de seguridad alrededor de la basílica, en la Avenue Jean-Médecin.
La Fiscalía Antiterrorista abrió una investigación por “asesinato con fines terroristas”, entre otros cargos
Estos ataques terroristas se producen después de que el pasado 16 de octubre, Samuel M. Paty, profesor de geografía e historia con 23 años de profesión, fuese también decapitado en la localidad de Éragny, a unos 30 kilómetros al noroeste de París, por un joven checheno de 18 años en plena calle por mostrar unas controvertidas viñetas de Mahoma en una clase sobre la libertad de expresión.
El alcalde atribuyó el atentado al “islamofascismo” y aseguró que ha hablado con el presidente, Emmanuel Macron, que tiene previsto trasladarse al lugar de los hechos en las próximas horas. “Trece días después de Samuel Paty, nuestro país ya no puede estar satisfecho con las leyes de paz para destruir el islamofascismo”, dijo, en referencia al debate sobre el marco legislativo para la lucha contra el terrorismo.
Los hechos tuvieron lugar a las 9.00 horas (8.00 GMT) en una ciudad que ya fue escenario en 2016 de un grave atentado islamista que causó 86 muertos.
La policía acordonó la zona de forma inmediata y los artificieros se trasladaron al lugar de los hechos, en el que se escucharon varias detonaciones que la Prefectura atribuyó a sus operaciones.

El ministro del Interior francés, Gérarld Darmanin, abrió una célula de crisis a la que se trasladó el primer ministro, Jean Castex, que abandonó la Asamblea Nacional (cámara de diputados) donde presentaba las medidas de confinamiento para afrontar la pandemia de Covid-19.
Tras guardar un minuto de silencio en la cámara, el jefe del Gobierno aseguró que no podía seguir con su discurso en estos momentos de gravedad y apeló a la “unidad” y la “cohesión” de la nación.
El atentado se produce dos semanas después de que Samuel Paty, profesor de una escuela secundaria de Conflans-Sainte-Honorine, a las afueras de París, fuera decapitado tras mostrar en sus clases caricaturas de Mahoma.
Otro ataque abortado en Aviñón
Poco tiempo después del primer ataque, la policía francesa ha abortado otro intento de atentado al matar a tiros a un hombre en Montfavet, cerca de la ciudad de Aviñón, en el sur de Francia, que había amenazado a los transeúntes con una pistola.
Según la cadena de radio Europe 1, el hombre habría gritado “Alá es grande”.
