Iota llega inmediatamente después de la devastación del huracán Eta hace 15 días, en Nicaragua, Guatemala, Colombia y Honduras, cuando en incontables lugares de Centro América las aguas aún no habían bajado y el reporte de daños y victimas estaba inconcluso

El nuevo huracán es más fuerte que su predecesor, sin embargo hasta el momento tiene menos víctimas porque la población ya está en refugios, pero vuelve a golpear la misma zona, atormentada por 5 años de sequía prolongada.

Para el Programa Mundial de Alimentos de la ONU, el hambre en el «Corredor Seco» podría duplicarse, también debido a la crisis económica causada por el Covid-19.

«Corredor Seco» es una denominación que se utiliza para referirse a la zona que desciende de Guatemala a Costa Rica, agotada por cinco años de sequía prolongada y cosechas fallidas debido a condiciones climáticas irregulares, que han hecho que los pequeños agricultores, los jornaleros y sus familias se vean muy afectados.

Degradado a tormenta tropical, el huracán Iota es el trigésimo de la temporada, pero para los expertos el más fuerte del Atlántico. Después de haber devastado Nicaragua ya devastada por el tifón Eta el 3 de noviembre, cruzó Honduras y finalmente llegó a El Salvador con vientos de hasta 65 kilómetros por hora. En el pequeño Estado del Caribe, un motociclista murió tras ser golpeado por un árbol arrancado por el viento y 800 personas fueron evacuadas. Según el Centro Nacional de Huracanes de los Estados Unidos, Iota se debilitará aún más y llegará al Pacífico en forma de «sistema de baja presión».

Más de 200 víctimas de los dos huracanes

Eta causó por lo menos 182 muertos y 116 desaparecidos, y Iota ha hecho estragos en zonas donde las viviendas y la infraestructura ya habían sufrido graves daños como consecuencia del huracán anterior. La cantidad de víctimas y desaparecidos por Iota aún no tiene un número definitivo.

Nicaragua, la más golpeada

Iota llegó a sólo 15 km del punto donde Eta había pasado el 3 de noviembre. En Nicaragua, los responsables del Sistema Nacional de Prevención, Mitigación y Atención de Desastres (Sinapred) aseguraron haber evacuado a más de 60.000 personas en 683 albergues y un número similar en las casas de familiares, amigos e iglesias. La Vicepresidenta y Primera Dama de Nicaragua, Rosa Murillo, expresó que las autoridades han hecho todo lo posible para que los ciudadanos estén seguros. Sin embargo se han reportado al menos 21 muertos hasta este jueves, varias personas desaparecidas y miles de viviendas destruidas, dañadas o inundadas por el huracán Iota en ese país.

Nicaragua, Honduras y Guatemala son los países más afectados, y le siguen Colombia, (donde Providencia fue devastada en un 98%) y Belice dañados por los fenómenos meteorológicos cada vez más extremos, especialmente en las zonas de baja altitud y cercanas a la costa atlántica.

Guatemala realizó ayer 19 de noviembre el recuento de los daños ocasionados por la depresión tropical Iota que golpeó a más de 10 departamentos del norte, occidente y nororiente. Los datos más recientes divulgados por la Coordinadora Nacional para la Reducción de Desastres (Conred) reflejan 190 mil 634 personas afectadas, 3 personas desaparecidas, 5 personas fallecidas, 3 mil 561 viviendas con daños, 17 carreteras afectadas, 3 carreteras destruidas, 15 puentes afectados, 11 puentes destruidos entre otros daños.

Honduras en sus medios de prensa informa un saldo de 91 vidas humanas perdidas y 9 personas desaparecidas, 600 mil familias afectadas, 42 puentes destruidos y 54 puentes dañados entre ambos huracanes.

Todavía es pronto para el recuento de los daños, pero el huracán Eta ya ha destruido 1.890 casas y dañado otras 8.030, matando incluso a alrededor de 200 personas en Centro América. Ahora lo que asusta en Nicaragua son los deslizamientos de tierra que amenazan el territorio golpeado primero por Eta y luego por Iota.

Efectos del cambio climático en el “Corredor seco”

El Programa Mundial de Alimentos, que ya está presente en la zona con equipos de emergencia, prevé que el número de personas con inseguridad alimentaria grave en el “Corredor Seco” podría aumentar de más de 1,6 millones en 2019 a casi 3 millones en 2020, debido a los efectos socioeconómicos de la pandemia de Covid-19 y ahora la excepcional serie de huracanes graves.

13 millones de dólares en fondos, pero no serán suficientes

El Programa Mundial de Alimentos ha utilizado recursos internos para redistribuir alimentos, aumentar las operaciones en curso dirigidas a las personas afectadas por el Covid-19 y su impacto en la economía, y movilizar equipos para responder a la emergencia en las zonas más afectadas de América Central. Para evitar que la crisis humanitaria se intensifique el Programa Mundial de Alimentos pide un mayor apoyo de los donantes. Una primera evaluación prevé que se necesitan unos 13,2 millones de dólares para ayudar a las personas más vulnerables. Pero la cifra aumentará en las próximas semanas a medida que se cuantifique el impacto de Eta e Iota, según datos aportados a diferentes medios por Miguel Barreto, Director Regional para América Latina y el Caribe del PMA.

El archipiélago colombiano de San Andrés, Providencia y Santa Catalina

El Gobierno de Colombia, que decretó la Zona de Desastre en el Departamento Archipiélago, solicitó a EEUU apoyo con aviones de alta capacidad para movilizar ayuda, informó el presidente Ivan Duque durante una conferencia.

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Por otro lado, organizaciones sin fines de lucro están aumentando los esfuerzos de ayuda en Nicaragua, Honduras y Guatemala para brindar refugio, alimentos y atención médica a los necesitados después del paso del huracán. CNN difundió un enlace a través del cual podés Ayudar

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