Diego Maradona tiene un sinfín de anécdotas en la tierra colorada y no suena disparatado que hubiera pedido que sus restos se entrelacen con la aguas de una maravilla del mundo, como lo son las Cataratas del Iguazú.
En la década del 90 Maradona visitó en varias ocasiones la provincia, sobre todo Puerto Iguazú, debido a las amistades que había forjado en el extremo norte de Misiones. Su última voluntad, indican, habría sido que sus restos sean arrojados a las aguas de las Cataratas.
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