? El otro confinamiento: La prohibición de nación para comprar pasajes en cuotas y más grieta

El jueves, con la liviandad de unx chongx sin responsabilidad afectiva que te gosthea y te deja preguntándote si es una joda o qué carajos pasó, el gobierno nacional anunció a través de la Comunicación A 7407 del Banco Central de la República Argentina, que los argentinos y argentinas no podríamos, desde ayer, comprar pasajes al exterior en cuotas y que tampoco vamos a poder financiar el alquiler de autos u otros servicios turísticos fuera del país. Porque poner cagate quedaba feo.

Es cierto que quienes pueden viajar son pocos, pero no porque sea un privilegio exclusivo de una élite mundial, sino porque en un país sin rumbo, vacacionar y encima elegir el destino para hacerlo se volvió casi un milagro. La medida adoptada por el gobierno de Alberto Fernández complica enormemente a quienes en otras décadas hubieran sido la clase media y media-baja argenta.

Capacitarse en el exterior siendo profesional, asistir a seminarios, cursos, posgrados, etc. ya solamente será posible para quienes tienen sueldos dolarizados, empresarios, exportadores y sus hijos. Los jóvenes profesionales que para celebrar un año de trabajo querían financiar en 12 cuotas (y una dieta basada en milho y arroz) el pasaje a Porto de Galinhas y una pousada a 300 metros del mar tendrán que conformarse con el río más cercano o el nunca cálido mar de la costa Argentina donde los precios son como los de Mónaco pero con churros y algún canchero con un Peugeot 504 con el escape podrido que acelera para saludar.

Entonces mientras nosotros, con el compromiso que nos caracteriza a los argentinos en cuestiones políticas, hacemos memes y puteamos en los grupos de Whatsapp; los dirigentes provinciales empiezan a ver esta habilidad innata del peronismo K para arruinarle los diciembres a la gente como una oportunidad para marcar una línea más contrastante.

¿Es posible que este sea el fin de la grieta? Na, no es para tanto. Pero empezar a visualizar un horizonte donde tenemos puntos en común es un detalle no menor y hasta alentador. La paja es que es el espanto lo que potencia estos puntos de unidad, pero peor es nada. Pero no se trata de partidos políticos eh, ni de ideologías. Vamos a desarrollar esta idea.

Este tipo de políticas pésimamente comunicadas y echadas a la opinión pública minutos antes de la consagración de River -por primera vez el ciclo Gallardo obtiene un título regular local por eso la algarabía-, no hacen más que afianzar algunos ideales que comenzaron a sobrevolar durante la pandemia con una serie de medidas tomadas desde Buenos Aires que poco tenían que ver con las realidades locales.

Lo mal comunicado de la (valga la redundancia) Comunicación del Banco Central se termina confirmando durante la noche del jueves cuando varios operadores salen a justificar la medida en redes sociales. Más allá de que dicen cosas concretas y hasta compartidas, esta fue toda la estrategia del gobierno para salir a “bancar” la medida.

Estos ideales1 (porque son eso) comenzaron a instalar la idea de un país que empiece a darle la espalda a Buenos Aires ¡Y enhorabuena por eso! Las medidas de corte centralista, la poca opción en el gabinete nacional que represente a las regiones de nuestro país + una crisis inflacionaria con devaluación constante pone (al fin) a las provincias en un plano de tener que resguardar la comarca.

1 Ideales: (adj) De la idea o de las ideas, o relacionado con ellas. “La Dialéctica Ideal de Hegel”

Las porciones de territorio revivieron la persistencia de demarcaciones históricas y termina reflotando fuertemente la idea, trascendental a los partidos políticos tradicionales, de comenzar a unirse en un plano federal. Dejando de lado el puerto de Buenos Aires ¿Por qué ocurre esto en este momento? No lo sabemos nosotros, y tampoco queremos mandar fruta, pero la pandemia, el hartazgo, la desigualdad, la copa, los ATN, las vacunas, las fronteras cerradas, el confinamiento, las clases y la fiesta en una residencia presidencial cambia el humor de la gente que a quienes primero van a recurrir en su malestar es a los intendentes y gobernadores.

Misiones aprovecha(rá) esos lineamientos históricos alrededor de su pequeña porción territorial a 12 horas en auto de la capital para levantar una bandera que poco tiene que ver con la estrategia de geolocalización, sino que más bien intentará puentear a Buenos Aires.

Posadas-Viedma: 1943 km

Nos olvidamos de poner los signos de pregunta en el párrafo anterior. Hay cosas que, se nos ocurre, es mejor dejar a criterio de los lectores y lectoras. De última, nosotros solo estamos tirando la bomba. A modo de resumen, para que se comprenda la idea y nos critiquen con fundamento (?), seguramente la medida del Banco Central no sea la menos federal de muchas que han ocurrido en estos casi dos años de gestión del Frente de Todos. Pero sin lugar a dudas es una gota más en un vaso que está a punto de rebalsar y que, posiblemente, empiece a encontrar en el Federalismo una respuesta alternativa a la fucking grieta que tan hartos nos tiene. Porque no lleva a ningún lado, porque ejerce una polarización afectiva que está en niveles exorbitantes y porque se concentra en Buenos Aires y 40 partidos distritales que conforman el AMBA.

Y guarda Buenos Aires que el intercambio estratégico compense la distancia geográfica entre provincias, se abaraten costos y al fin se decidan en partir esa mega provincia en 4 partes. Cuidado con que la biomasa, la blockchain y todo el conocimiento que Misiones tiene empiece a articular con la producción energética alternativa que parece instalarse en la patagonia o que entablemos sinergia con, no sé, el Centro Atómico.

Falta (pero no tanto) para ver el desarrollo de una película que no sabemos si será interesante pero ya compramos las entradas y el pochoclo . Y eso, es un montón.


Nota de opinión de Federico Miravet y Diego Martín

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