Fue el pasado jueves por la mañana, cuando Samuel, ante esta situación no dudó en armarse de valor y arrojarse al agua con dos bidones de plástico para mantenerse a flote, donde nadó río adentro hacia el animal. Al llegar, observó que las patas del can estaban enredadas en la soga de un espinel de pesca, la cual fue cortada por el suboficial mediante un cuchillo que le habían proporcionado los miembros de la División Motorizada, quienes también llegaron al lugar al ser alertados por el 911.
Finalmente, el amigo de cuatro patas volvió a tierra firme gracias al rápido accionar del efectivo y los motorizados.
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