En ese marco, ante el renovado pedido del ruralismo para que se eliminen las retenciones, Milei dio su compromiso de avanzar en ese sentido, pero también aclaró que no hará anuncios demagógicos al respecto, sino que la baja de impuestos ocurrirá cuando se termine de estabilizar la macroeconomía y se consolide el superávit fiscal.
Lo que sí mencionó como una posibilidad más cercana es la apertura del cepo cambiario, habida cuenta de los logros relacionados a la reducción de la inflación.
El discurso del mandatario comenzó con abundantes elogios para el sector agropecuario. “Esta institución ha sido protagonista de nuestra historia, y esta Exposición representa el alma de la economía nacional”, indicó.
Luego, manifestó su “admiración” por los productores argentinos, que cultivan alimentos para 500 millones de personas. “Son los grandes protagonistas de la vida económica argentina, tiran del carro a pesar de la colina que ha estado cada vez más empinada. Merecen ser llamados héroes”, valoró.
En ese punto, insistió en que cuando Argentina, a fines del Siglo XIX adoptó un sistema político y económico guiado por ideas de la libertad, logró pasar de ser “un país de bárbaros a uno de los más ricos del mundo”.
“El gran protagonista de esa época de gloria fue el campo, con el modelo agroexportador”, enfatizó; y agregó que el proceso de declive económico empezó cuando los políticos comenzaron a darle espalda al sector agropecuario y lo cargaron de impuestos para “avanzar con sus ideas dirigistas”.
Para Milei, hace décadas el sector agropecuario viene sufriendo un “incesante proceso de difamación”, con dirigentes y formadores de opinión que llaman a los productores “oligarcas y cipayos”, y que “con cantos de sirena y promesas incumplidas, lograron que la sociedad avalara la destrucción de la gallina de los huevos de oro”.
Publicado originalmente por Info Campo
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