La fiscal María Laura Álvarez ha solicitado la elevación a juicio del expediente relacionado con el trágico despiste y vuelco ocurrido en El Brete en abril pasado. El incidente, que involucró a un Peugeot 207, resultó en la muerte de dos estudiantes del Colegio Santa María, Juan Cruz Martínez y Lucas Ceballos, así como en graves lesiones para otros dos adolescentes, Máximo F. y Damián C.
Tomás M., de 17 años, quien se presume manejaba el vehículo al momento del accidente, será juzgado en instancia de debate por doble homicidio culposo y lesiones culposas graves. La fiscal Álvarez considera que la investigación está completa y ha solicitado que el caso sea llevado a juicio oral.
El pasado 22 de mayo, Tomás M. fue llevado a declarar ante el juez César Jiménez, del Juzgado Correccional y de Menores N° 2 de Posadas. Siguiendo el consejo de su abogado defensor, el joven optó por guardar silencio.
La investigación reveló que el Peugeot 207 circulaba a una velocidad promedio de 99,78 kilómetros por hora en una zona donde la velocidad máxima permitida es de 20 kilómetros por hora. Minutos antes de las 14 horas del 11 de abril, el coche despistó al intentar sortear la rotonda de la intersección con la avenida Comodoro Rivadavia (continuación Santa Catalina), derrapando sobre su lateral derecho e impactando contra un Hyundai H100 estacionado en el lugar.
Testigos del hecho relataron que el vehículo hizo un giro antes de ingresar a la rotonda, se inclinó y circuló en dos ruedas antes de chocar contra la carrocería del camión estacionado, provocando que colisionara con la vereda. El licenciado en Ciencias Criminalísticas, Fernando Zacarías, señaló que la velocidad del coche en el momento del accidente coincidía con la estimación de entre 80 y 100 kilómetros por hora realizada por la investigación de Criminalística de la Policía y de la Justicia. Zacarías también mencionó que sólo uno de los ocupantes llevaba cinturón de seguridad, sin especificar quién.
En el lugar del accidente, el padre de Tomás M. se presentó y, al constatar que su hijo y otro de los compañeros no tenían lesiones graves, los trasladó rápidamente al Hospital Madariaga. Los bomberos trabajaron en la extracción de los otros adolescentes atrapados en el coche. Luca, Juan Cruz y Máximo F. fueron rescatados, con este último quedando en observación hasta el sábado siguiente.
