El Ejecutivo británico, encabezado por el partido laborista desde su ascenso al poder en julio de 2024, ha reafirmado su compromiso de reducir la violencia contra las mujeres y las niñas a la mitad en los próximos diez años. En ese marco, el martes 7 de enero de 2025, anunció un avance clave en la legislación que pretende poner freno al creciente problema de los “deepfakes” sexuales: imágenes o videos manipulados que muestran a personas en situaciones íntimas sin su consentimiento, generados por IA.
Hasta el momento, la ley en Reino Unido prohibía la distribución de este tipo de contenido, pero no su creación, salvo en casos específicos como la toma clandestina de imágenes en lugares privados, como debajo de la falda de una mujer. Ahora, con la nueva medida, cualquier persona que genere o distribuya contenido íntimo mediante IA, o que capture fotos o videos íntimos sin el consentimiento de la persona afectada, podrá enfrentarse a penas de hasta dos años de prisión.

Ampliar la ley existente
La propuesta fue detallada en un comunicado oficial que subraya la creciente preocupación por los “deepfakes”, que se han multiplicado en los últimos años debido al acceso masivo a herramientas de inteligencia artificial y software de edición accesible. Alex Davies-Jones, secretaria de Estado para las Víctimas, reconoció ante los medios que existían “lagunas en la ley actual”, lo que justificó la necesidad de ampliar y precisar la legislación en torno a estos crímenes.
“Una de cada tres mujeres británicas es víctima del intercambio de imágenes íntimas, a veces llamado ‘pornografía de venganza’. Es horrible y hace vulnerables a las mujeres, las intimida. Por ello, los que perpetren este crimen merecen sentir todo el peso de la ley”, afirmó Davies-Jones durante su intervención en Sky News. La legisladora destacó también la preocupación por las consecuencias psicológicas que este tipo de violencia digital causa a las víctimas.
La difusión de imágenes manipuladas sin el consentimiento de las personas afectadas ha aumentado con el auge de aplicaciones móviles que permiten, con facilidad, la alteración de fotos. Este fenómeno pone en riesgo la seguridad y la privacidad de muchas mujeres, especialmente en un contexto donde las plataformas digitales siguen siendo utilizadas como canales de abuso.
El Gobierno británico, en su intervención, también instó a las plataformas tecnológicas a reforzar la protección de los usuarios y a tomar medidas más estrictas contra el contenido nocivo. Margaret Jones, secretaria de Estado para la Tecnología, remarcó que las empresas deben actuar de manera responsable y advirtió que las plataformas que no cumplan con la nueva legislación se enfrentarán a sanciones severas.
“Las empresas también deben actuar. Las plataformas que tengan estos contenidos estarán sujetas a una supervisión más estricta y a importantes sanciones”, afirmó Jones, subrayando la responsabilidad compartida entre las autoridades y las empresas tecnológicas para garantizar la seguridad digital.
La implementación de esta medida busca reducir el impacto de una creciente problemática global. Los “deepfakes” no solo han afectado a mujeres, sino que también han sido utilizados con fines de difamación, manipulación política y extorsión, lo que ha acelerado la necesidad de una regulación más estricta.
Con esta medida, Reino Unido se alinea con otras naciones que han comenzado a implementar leyes contra los “deepfakes” y el abuso de la inteligencia artificial para la creación de contenido explícito no consensuado. Sin embargo, queda por ver cómo se desarrollará la aplicación de la nueva ley y si otras naciones seguirán este modelo para combatir los abusos digitales.
El anuncio refleja un claro compromiso del Gobierno británico por proteger a las mujeres y garantizar que las víctimas de este tipo de abusos puedan acceder a la justicia, al tiempo que se establece un precedente para la legislación internacional sobre el uso ético de la inteligencia artificial.
