El Tribunal de Cuentas Federal de Brasil (TCU) decidió suspender la subasta del puente internacional que conecta las ciudades de Santo Tomé, en Argentina, y São Borja, en Brasil. Según el ministro Walton Alencar Rodrigues, existen indicios de irregularidades en el proceso, lo que llevó a la emisión de una medida cautelar.
La subasta, prevista para este martes a las 14 horas en Foz do Iguaçu, buscaba concesionar servicios relacionados con la operación, mantenimiento y gestión del puente, así como del Centro Unificado de Fronteras. Sin embargo, la decisión del TCU establece un plazo de 15 días para que la Comisión Mixta Argentino-Brasileña (Comab), encargada de la concesión, presente explicaciones sobre los puntos cuestionados.
Entre las irregularidades detectadas, se destaca la falta de claridad en los requisitos de cualificación técnica para las empresas interesadas. Inicialmente, solo se exigía experiencia en concesiones viales, pero luego se añadió la posibilidad de incluir experiencia en gestión aduanera. Alencar expresó dudas sobre si estas modificaciones garantizan que la empresa seleccionada pueda manejar tanto la infraestructura vial como las operaciones aduaneras.
Las razones detrás de la suspensión
El TCU también solicitó información detallada sobre los estudios técnicos preliminares que justificaron los requisitos de la convocatoria, así como sobre la modelización económico-financiera utilizada. Según el ministro, existe una discrepancia entre los datos de tráfico más recientes del puente y los utilizados para proyectar el modelo financiero, lo que genera preocupación sobre la viabilidad del proyecto a largo plazo.
Otro aspecto cuestionado fue la falta de reapertura del plazo para la presentación de propuestas tras la modificación de los requisitos, lo que podría haber afectado la participación de empresas interesadas.
La medida cautelar tiene como objetivo evitar la apertura de propuestas hasta que se aclaren estos puntos, considerando que la concesión está diseñada para un período de 25 años. “El ejercicio del poder de precaución es necesario para garantizar que el evento no se desarrolle con los signos de irregularidad antes mencionados, que son difíciles de revertir”, afirmó Alencar en su decisión.
Un proyecto clave bajo revisión
El puente Santo Tomé-São Borja es parte de un plan del gobierno brasileño para transferir la gestión de 12 puentes internacionales al sector privado. Según el Ministerio de Transporte de Brasil, esta iniciativa busca mejorar la eficiencia en el manejo de los cruces fronterizos, reducir los tiempos de despacho de carga y generar un ahorro de costos de mantenimiento estimado en R$ 1 mil millones en 30 años.
Pese a la suspensión, el Ministerio de Transporte aseguró que la Comab está trabajando para revertir la medida en un plazo de 30 días. “Tan pronto como se defina una nueva fecha, la daremos a conocer ampliamente”, afirmó en un comunicado.
Actualmente, la operación del puente y del Centro Unificado de Frontera está a cargo de Mercovia SA, bajo un régimen de prórroga acordado por los gobiernos de Argentina y Brasil.
Este proyecto, considerado innovador por el Ejecutivo brasileño, busca atraer inversiones del sector privado para mejorar la infraestructura en las zonas fronterizas. No obstante, la suspensión de la licitación pone en duda los tiempos previstos para su implementación.
Con información de Digital Santo Tomé
