Milei comenzó su intervención mencionando que desde foros como Davos se busca instalar una narrativa en la que las diferencias biológicas entre hombres y mujeres quedan subordinadas a las percepciones individuales. En este contexto, hizo referencia a situaciones concretas que cobraron relevancia mediática.
“Desde estos foros se promueve la agenda LGBT, queriendo imponernos que las mujeres son hombres y los hombres son mujeres solo si así se autoperciben”, afirmó el presidente argentino. A continuación, enumeró ejemplos que, a su juicio, evidencian las consecuencias de este enfoque.
Milei cuestionó el silencio de esos los foros como el de Davos cuando, por ejemplo, un hombre que, identificado como mujer, participa en un combate de boxeo y termina “matando” a su oponente, una mujer biológica. También aludió a situaciones en cárceles, donde personas que se autoperciben de otro género cometieron delitos dentro de los penales.
El mandatario argentino no solo abordó las implicancias de la agenda de género en términos de derechos, sino que también señaló casos específicos que vinculan estas posturas con delitos graves.
En palabras del presidente: “Cuando digo abusos no es un eufemismo, porque en sus versiones más extremas la ideología de género constituye lisa y llanamente abuso infantil. Son pedófilos”.
Para finalizar su discurso, Milei hizo un llamado a reflexionar sobre quiénes avalan estas prácticas y sostuvo que no es posible ignorar las consecuencias sociales de este tipo de ideologías.
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