Imagen ilustrativa
El hombre envió una fotografía del cuerpo de Sandra Mundle, de 83 años, a varios familiares. La maestra jubilada fue asesinada en su cama, apuñalada más de 12 veces.
Christopher, tras pasar por un examen psicológico preliminar que permitió su imputación, declaró que el asesinato fue un “sacrificio a Dios”.
“Tenía que morir”, afirmó el acusado confeso a los oficiales mientras era trasladado a un hospital local para tratarse heridas en una de sus manos, según documentos judiciales obtenidos por la revista People. “Fue un sacrificio a Dios”, agregó.
Familiares describieron a Sandra al Washington Post como “una persona amorosa que quería mucho a su nieto”. Uno de los parientes declaró a la policía que recibió una llamada desde el teléfono de Sandra y quedó atónito al escuchar a Christopher al otro lado de la línea, afirmando que había matado a su abuela.
El acusado confeso tiene una audiencia programada en el Tribunal Superior de Washington D.C. el 30 de enero. Un familiar informó a la policía que Christopher había sido diagnosticado con esquizofrenia.
Publicado en Extra de Globo
Este sitio utiliza cookies.