El hecho generó un colapso en el sistema de salud local, que se vio desbordado por la cantidad de pacientes ingresados en el centro de salud Inmaculada Concepción. Las altas temperaturas y las fallas en el suministro eléctrico habrían facilitado la descomposición del alimento, agravando la situación.
El brote comenzó en la madrugada del lunes y se extendió hasta el martes, con un flujo incesante de afectados en la guardia del hospital local. La directora del centro de salud, Aminé Gerboni Scotto, explicó que los primeros casos llegaron de manera aislada, pero con síntomas coincidentes de intoxicación alimentaria.
“Al principio eran pacientes sin relación entre sí, lo que dificultaba identificar el origen. Con el avance de los casos, se determinó que el pollo era el factor común”, detalló la médica.
Si bien aún se aguardan los estudios de Anatomía Patológica para confirmar la causa del fallecimiento de una de las víctimas, la sospecha apunta a la ingesta del pollo en mal estado. “En todos los casos el alimento presente era el mismo”, afirmó la especialista.
El episodio ocurrió en un contexto de problemas eléctricos en Itá Ibaté. Un desperfecto en un tablero dejó sin energía a un centro de salud y afectó a gran parte de la localidad durante varias horas. Estas condiciones habrían contribuido a la proliferación de bacterias en los alimentos, favoreciendo el brote de intoxicación.
La intoxicación masiva encendió alarmas en la comunidad, mientras las autoridades sanitarias avanzan en la investigación del caso y toman medidas para evitar nuevos incidentes.
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