Tras el ataque, sus compañeros de trabajo decidieron iniciar un paro que podría extenderse hasta mañana sábado, exigiendo mayores medidas de seguridad. Además, trabajadores de otras líneas de la empresa Alma Fuerte se han sumado a la medida de fuerza.
Ibarra, conmocionado, narró: “Me cortó la cara y se bajó, no sé si me quería robar o qué pasó”. Esta situación recuerda un trágico suceso anterior, ocurrido el 1 de octubre de 2020, cuando un chofer de la misma línea, Pablo Flores, fue asesinado mientras trabajaba. En aquel ataque, delincuentes se acercaron a la ventanilla y le dispararon fatalmente.
Las líneas que no prestan servicio a raíz de este ataque son la 218, 284, 325, 378, 622 y 628. Los conductores no descartan una movilización en las próximas horas en reivindicación de su seguridad.
La ola de inseguridad que afecta a los choferes del conurbano bonaerense ha ido en aumento durante el último año, con múltiples incidentes que han llevado a los trabajadores de varias líneas a decretar paros y reclamos. Entre los ataques, algunos choferes han sido baleados, otros apuñalados e incluso uno perdió varios dedos durante un robo.
El incidente más reciente ocurrió en enero de este año, cuando un pasajero apuñaló a un colectivero en Moreno tras una discusión sobre el uso de la tarjeta SUBE. Este ataque resalta la constante vulnerabilidad que enfrentan los trabajadores del transporte público.
Con información de Minuto Uno
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