El siniestro se desató alrededor de las 03:00. Vecinos alertaron a los servicios de emergencia al notar humo saliendo de las ventanas del tercer piso. Al arribar al lugar, los rescatistas encontraron el sector completamente envuelto en llamas, lo que obligó a desplegar un operativo de alto riesgo para evacuar a los residentes.
El incendio, que avanzaba con rapidez, dejó atrapadas a varias personas dentro del edificio. Entre los momentos más críticos, se vivió el rescate de una víctima que quedó atrapada en una de las habitaciones comprometidas por el fuego. Ante la imposibilidad de escapar, la persona se sujetó de la ventana mientras las llamas se acercaban.
Los bomberos lograron asistirla utilizando una autoescala mecánica en una maniobra que requirió acceder por el techo del edificio y desplegar una segunda escalera para completar el rescate con éxito.
Otra de las víctimas, desesperada por escapar del fuego, tomó una decisión extrema: saltó desde una ventana. Tras la caída, sufrió una fractura en el brazo y fue atendida por una ambulancia del Cuerpo de Bomberos Militares de Santa Catarina (CBMSC), que la trasladó de urgencia a un hospital.
En total, 11 personas fueron evacuadas del edificio, algunas con signos de intoxicación por inhalación de humo.
El combate contra el fuego se vio complicado por una falla estructural crítica: el sistema de hidrantes del edificio no funcionaba. El equipo de bomberos intentó utilizar el sistema de abastecimiento interno del inmueble, pero al notar que estaba fuera de servicio, debieron conectar las mangueras directamente al camión cisterna.
Este imprevisto prolongó las tareas de extinción, ya que se necesitó mayor esfuerzo y logística para garantizar un suministro continuo de agua. La falta de mantenimiento en los sistemas de seguridad de la edificación podría haber agravado la emergencia, un problema recurrente en construcciones antiguas o con deficiencias en la gestión edilicia.
Tras varias horas de trabajo, los equipos de emergencia lograron controlar el incendio y evitar que se propagara a otras áreas del edificio o construcciones aledañas. Sin embargo, la estructura sufrió daños considerables, lo que llevó a las autoridades a clausurar el inmueble hasta la finalización de los peritajes.
Los especialistas evaluarán las causas del siniestro y determinarán si la construcción mantiene su estabilidad estructural o si presenta riesgos de derrumbe. Además, se investigará la responsabilidad de los propietarios en el mantenimiento de los sistemas de seguridad, dado el fallo en los hidrantes.
A pesar de la magnitud del incendio, no se registraron víctimas fatales.
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