La Asociación Civil Actuar Juntos, que representa a los taxistas, tiene un contrato de concesión desde 1998, el cual ha sido renovado varias veces, primero con la empresa Itatí y luego con la administración municipal. Sin embargo, el pasado 26 de febrero, recibieron una notificación oficial en la que se les informó que la concesión no sería renovada. Esto significa que, a partir de abril, los taxistas perderían la exclusividad en la terminal y deberán competir con otros servicios de transporte como Uber.
La medida de fuerza convocada por los taxistas genera un fuerte rechazo entre los usuarios, quienes plantean que el uso de plataformas como Uber ayudan a mejorar el servicio y generar una mayor competencia.
Este cambio en la regulación de los servicios de transporte en la terminal de Posadas pone de manifiesto el proceso de desregulación en el que se busca abrir el mercado a diferentes operadores. Aunque la medida favorece la competencia y la inclusión de nuevas tecnologías, los taxistas plantean que ven en esta decisión una amenaza a sus ingresos y estabilidad laboral.
La discusión en torno a la desregulación no es nueva. Muchas ciudades en el país han enfrentado conflictos similares entre los servicios de taxis y las plataformas de transporte, lo que refleja las tensiones entre la necesidad de modernizar el sistema de transporte.
En este contexto, la reunión con el Municipio será clave para definir el futuro de los taxistas en la terminal de Posadas, mientras se sigue debatiendo sobre el impacto de la desregulación en el servicio de transporte de la ciudad.
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