Una ciudadana argentina fue arrestada en el Aeropuerto Internacional Ngurah Rai de Bali cuando intentaba ingresar al país con 323,76 gramos de cocaína ocultos en sus genitales. Este tipo de delito es severamente castigado en Indonesia, donde el narcotráfico puede acarrear la pena de muerte por fusilamiento.
La mujer, identificada como peluquera, fue detenida el pasado martes por agentes de la Agencia Nacional de Narcóticos de Indonesia, tras recibir una alerta del área de inteligencia. Su arresto se produjo poco después de aterrizar en un vuelo procedente de Dubái.

Durante el interrogatorio, la mujer confesó haber recibido la droga en México de un hombre británico, quien le prometió 3.000 dólares a cambio de transportar la cocaína. De acuerdo a las autoridades, la droga estaba envuelta en varios preservativos y fue introducida vaginalmente. Un análisis de laboratorio confirmó que se trataba de cocaína, según informó el diario IDN Times.
Las autoridades de Bali procedieron a detener al británico más tarde el mismo día, en una casa de huéspedes en el vecindario de Kerobokan, en el distrito de Badung. Ambos permanecen bajo custodia mientras avanza el proceso judicial en Indonesia, donde las penas por narcotráfico oscilan entre 5 y 20 años de prisión, cadena perpetua, o incluso la pena de muerte.

Paralelamente, la Policía de Bali investiga una posible red internacional de narcotráfico que utiliza a turistas extranjeros como mulas en la isla. Actualmente, alrededor de 530 personas están en el corredor de la muerte en Indonesia por delitos relacionados con el narcotráfico, de las cuales 96 son extranjeras.
Pese a las estrictas leyes antidrogas, Indonesia continúa siendo un punto clave en el contrabando de narcóticos. La Oficina de las Naciones Unidas contra la Droga y el Delito ha señalado que el país enfrenta un alto consumo interno, exacerbado por su población joven y su ubicación estratégica para el tránsito de drogas.
Con información de Minuto Uno
