Un devastador incendio forestal, uno de los peores jamás registrados en el país, ha dejado un saldo trágico de al menos 18 muertos y cerca de 27.000 evacuados en el sudeste de Corea del Sur. Las autoridades creen que varios de los incendios fueron provocados por errores humanos, lo que ha intensificado la preocupación en torno a la seguridad y manejo del fuego en la región.
Entre las víctimas fatales se encuentran cuatro bomberos y trabajadores gubernamentales que perdieron la vida en el condado de Sancheong, donde quedaron atrapados por el abrupto avance de las llamas, que han sido alimentadas por fuertes vientos. El presidente interino Han Duck-soo calificó la situación como incendios “sin precedentes” y advirtió que los daños materiales podrían ser los peores de la historia del país.
“Debemos concentrar todos nuestros recursos en extinguir estos incendios en lo que queda de la semana”, exhortó Han Duck-soo, subrayando las dificultades que enfrentan los equipos de emergencia para combatir el fuego debido a las condiciones climáticas adversas.
?⚠️???The third largest #wildfires in the history of #SouthKorea:43300acres burnt,27000 evacuated,18 death and still the fires are growing boosted by dry weather and winds. In #Uiseong a 1300 years temple has been destroyed.⬇️last24hrs by #himawari 9 #climateemergency pic.twitter.com/WNwBYbok5r
— SatWorld (@or_bit_eye) March 26, 2025
Aproximadamente 4.650 bomberos, soldados y personal de apoyo están combatiendo las llamas, respaldados por unos 130 helicópteros. Las áreas más afectadas incluyen la ciudad de Ulsan y los condados de Andong, Uiseong y Sancheong, según lo informó el Ministerio del Interior.
Hasta el momento, se han incinerado alrededor de 17.500 hectáreas de terreno y 19 personas han resultado heridas. Uno de los focos principales en la ciudad de Uiseong destruyó el histórico templo Gounsa, que data del siglo VII, y otros dos ‘tesoros’ designados por el Estado, una estructura del año 1668 y otra de la dinastía Joseon de 1904. La estatua de Buda de piedra de este templo, fabricada en el siglo VIII, fue evacuada a un lugar seguro por monjes budistas y funcionarios.
Además, se reportó un accidente en el que un helicóptero se estrelló durante las operaciones de contención en la zona, se presume que operaba con un piloto sin tripulación. Ante la magnitud de la emergencia, la agencia estatal elevó el nivel de alerta de incendios forestales a ‘grave’, lo que implica una movilización mayor en los esfuerzos de respuesta, restricciones en bosques y parques, y la recomendación de suspender ejercicios militares con fuego real.
Los funcionarios continúan investigando las causas de estos incendios, apuntando que podrían haberse originado por el uso inadecuado del fuego durante la limpieza de áreas de hierbas secas o por chispas generadas en actividades de soldadura.
Con información de Euro News
